Periódico Deportivo Digitalsábado, 23 de mayo de 2026
Cómo Mourinho dominó el catenaccio para frenar a Messi

Cómo Mourinho dominó el catenaccio para frenar a Messi

Analizamos tácticamente una de las series que pasará a la historia del fútbol, en el que José Mourinho reinventó el catenaccio de Helenio Herrera para eliminar al Barcelona de la Champions League.

EBF

El Buen Fútbol

1 de mayo de 20268 min de lectura

Cuando pensamos en un entrenador de fútbol que cambió la historia del deporte, a muchos se les vendrán a la cabeza Pep Guardiola, Rinus Michels o incluso el propio Mourinho. Sin embargo, a mí se me ocurre Helenio Herrera.

Leyendo el magnífico libro que ha escrito Pedro el Ingeniero, me he dado cuenta de que Herrera cambió el fútbol por completo cuando llegó al Inter de Milán. Bueno, no exactamente cuando llegó…


Un pasó atrás para entenderlo todo

Para entender de lo que vamos a hablar ahora, primero quería hablar un poco de la influencia de Herrera en la serie del Barcelona-Inter de Milán.

El entrenador argentino llegó a Italia procedente del Barcelona. Es curioso saber que, en un principio, Herrera no era un entrenador al que le gustaba precisamente jugar a la defensiva. De hecho, el argentino criticó públicamente a los equipos grandes que jugaban con este estilo, ya que lo consideraba propios de equipos en una situación más comprometida (en la zona baja de la tabla).

Helenio Herrera | FIGC

El sistema del argentino se basaba principalmente en las defensas individuales, con la excepción de un líbero, que se posicionaba detrás de la defensa. El líbero era el jugador “escoba”, ya que, cuando los defensas eran superados, aún tenían una última baza que recogía cualquier balón en ese espacio.

Imagen de The Coaches Voice

Los inicios de Herrera en el Inter no fueron directamente al catenaccio. La llegada del argentino supuso un paso adelante en la táctica de los italianos, que en un principio era bastante ofensiva y con el balón como protagonista.

Sin embargo, los resultados no acompañaron, lo que llevó al Inter de Milán a cambiar por completo su estilo de juego, dándose así la llegada del catenaccio al equipo italiano. Con este nuevo enfoque, el equipo empezó a carburar y llegó a ganar varios títulos. Cuando se fue del Inter en 1967, Helenia se llevó bajo el brazo tres Scudettos (1962-1963; 1964-1965 y 1965-1966), dos Copa de Europa (1963-1964 y 1964-1965) y dos Copas Intercontinentales (1964 y 1965).

Maestros de la táctica: Helenio Herrera

Una vez entendido esto…

Ahora que conoces la historia del fútbol defensivo en Italia y, específicamente, en el Inter, es hora de desgranar tácticamente lo que hizo José Mourinho para destrozar por completo al Barça de Pep Guardiola. Así fue como Mourinho destrozó al Barcelona que tan solo unos meses antes ganó el “sextete”.

Antes de nada, vamos a echarle un vistazo a los onces iniciales del partido:

Onces del partido de ida entre el Inter de Milán y el Barcelona.

El 20 de abril de 2010, Inter de Milán y F.C Barcelona se medían en la ida de las semifinales de Champions League en San Siro. Mourinho ya sabía que el partido sería complicado, pero la eliminatoria lo sería más aún teniendo la vuelta en la casa del Barcelona.

Por ello, Mourinho sacó un once inicial en un 4-2-3-1 en el que los jugadores modificarían sus posiciones para explotar sus oportunidades. De esta forma, Pandev sería introducido como un mediocampista más, formando así un cuadrado en el mediocampo para superar al trivote del Barcelona. Por su parte, Eto’o se posicionaría más por dentro, cerca de Milito.


“La Gabbia”

Mourinho admitió en su clase magistral con The Coaches Voice que los italianos empezaron planteando el partido con Leo Messi. Frenar al argentino fue la prioridad del Inter durante toda la eliminatoria.

Tras el partido, la prensa italiana utilizó la palabra “gabbia” (jaula en italiano) para describir el planteamiento defensivo del Inter en este partido.

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Mourinho ya sabía de la capacidad de Messi de partir desde la banda para luego posicionarse por dentro como un receptor entre líneas. La principal prioridad del equipo neroazzurro fue que el argentino no recibiera en esas posiciones. Sin embargo, de seguirle hasta esas zonas, Dani Alves podría explotar la banda sin problemas.

De esta forma, surgía un dilema defensivo para el Inter:

  • Que Zanetti siga a Messi entre líneas, lo que le haría salir de posición y dejar la banda libre para Alves.

  • Que Zanetti se quede en la banda para protegerse de Alves, con el riesgo de que Messi recibiera solo entre líneas.

El dilema de Zanetti en banda.

Antes esto, el plan del Inter se vio algo modificado:

Zanetti seguiría a Messi hasta un determinado punto, donde cambiaría la marca con Cambiasso para que el argentino no pudiese recibir solo. De esta forma, el lateral argentino llegaría justo a tiempo para protegerse de los ataques de Alves en la banda.

Sin embargo, esta solución necesitaba mucha comunicación entre el lateral y el mediocampista, con el riesgo de dejar a Xavi algo liberado en el mediocampo.

De esta forma, el sistema defensivo del Inter no era un marcaje al hombre, sino que era una especie de jaula para que el argentino no pudiese recibir solo entre líneas y el Barcelona no encontrase a ese hombre libre que tantas ventajas le daba.

Al no encontrar Xavi el pase con Messi gracias a la buena cobertura de Motta, el mediocampista del Barcelona se ve forzado a buscar a Pedro en largo.

La banda izquierda

Por la banda izquierda no todo fue como ruedas. Si bien hemos visto que el Inter protegió a la perfección la banda derecha con las coberturas y los cambios de marcas sobre Messi, la banda izquierda fue bastante más difícil para los locales.

De hecho, el primer gol del Barcelona (y el único), fue gracias a una buena internada de Maxwell por la banda izquierda.

Con Messi cayendo hacia la izquierda, Motta le sigue y Cambiasso se ve obligado a cubrir en banda debido a la subida de Maxwell.
El pase es perfecto, ya que supera a Cambiasso y posiciona a Maxwell directamente en carrera.
Maxwell consigue llegar a línea de fondo y pone un pase a la frontal del área hacia Pedro.
El español dispara a puerta y consigue adelantar al Barcelona en el encuentro.

Las transiciones ofensivas

El principal arma del Inter de Milán para este partido eran los contragolpes. El equipo italiano era un equipo muy focalizado en la fase defensiva, pero con una fase ofensiva muy directa y buscando los espacios correctos y las espaldas de las defensas. Un equipo al puro estilo de Mourinho.

Al ser el Barcelona el claro dominador del balón en este partido (hasta un 70% de posesión), los de Guardiola volcaban mucho a su equipo en campo rival, lo que dejaba a su vez muchos espacios a sus espaldas. Esos espacios eran el objetivo principal de los jugadores del Inter cuando recuperaban el balón.

Como el Inter trataba de mantenerse compacto en todo momento, Mourinho les dio órdenes a sus extremos para que se metieran en posiciones interiores, lo que mantenía al equipo sólido y generaba igualdades/superioridades en esa zona del campo.

De esta forma, la idea de Mourinho era que el Barcelona jugase hacia las bandas, donde los italianos podrían presionar y atosigar a los laterales rivales. Así, aunque los extremos no estuviesen en posiciones abiertas para atacar el espacio, la idea era llegar a esos espacios a las espaldas del Barcelona con cualquier jugador (Sneijder, pivotes desde segunda línea, Milito…). La clave era no tener miedo a salir de posición para hacerle daño al Barça.

El jugador que mejor entendió el ataque de esos espacios fue Maicon, el lateral derecho del Inter. El brasileño estuvo fantástico esa noche, atacando en el momento adecuado la espalda de Maxwell.

Mourinho sabía que el Barcelona era un equipo muy fuerte en las transiciones defensivas en campo contrario (presión tras pérdida), pero también sabía que si superaban esa primera presión se encontrarían con un bloque muy expuesto en el que los laterales tendrían serios problemas para replegar.

Teniendo gente muy rápida en los contragolpes y que se anticipaban muy bien a la hora de atacar espacios, el Inter podía permitirse defender en un bloque bajo para luego salir rápidos por las zonas amplias del campo, a las espaldas de los laterales del Barcelona.

Vamos a ver un ejemplo con el gol de Maicon:

La jugada nace de una pérdida de Messi en el campo del Inter.
Cambiasso consigue salir muy bien de la presión tras pérdida del Barça, en la que se encuentra el salto de uno de los laterales (en este caso Dani Alves).
Eto’o y Milito atacan el espacio, con Maicon apareciendo ya en el lado ciego de la defensa del Barcelona.
Milito recibe al espacio y, tras una conducción, encuentra a Maicon en el área, que marca el 2-1.

De esta forma, la jaula del Inter unida a sus incansables contragolpes rompió por completo al Barcelona de Guardiola. Aún así, muchos dirán que es un caso aislado, ya que un partido malo lo puede tener cualquiera. Sin embargo, el plan se volvió a repetir en la vuelta… y el Inter volvió a ganar.

En conclusión, el Inter de Milán rompió completo desde el factor psicológico hasta el táctico al equipo “invencible” de Pep Guardiola. Esta serie fue el inicio de una rivalidad histórica entre el técnico catalán y el portugués, que se prolongó después en los enfrentamientos Madrid-Barça de la época.

El Inter de Milán 2010, posterior campeón de la Champions League, fue un equipo que jugaban como hienas. Cuando las hienas tienen hambre, cazan a la desesperada, esperando cualquier error de su presa para atacarles. El Inter era algo parecido. Esperaban el error del rival para romperles al contragolpe. Espero que os haya gustado y, si es así, analizaré más partidos de este equipo en los próximos artículos.

Hasta la próxima!! 💪⚽

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