La selección española de Luis de la Fuente ha vuelto a ganar tras su victoria en el pasado Mundial de selecciones veraniego.
La “furia roja” no tenía un contexto sencillo: visitaba Wembley ante la vigente tercera mejor selección del Mundial. La siempre complicada Inglaterra de Thomas Tuchel tenía hambre y el propio seleccionador inglés destacaba que ningún equipo antes había sido capaz de superar a esta selección española.
Lo cierto es que, a pesar del resultado final y lo complicado que se puso el partido en un momento dado para los españoles, el combinado inglés tampoco estuvo a la altura para batir a la actual campeona del mundo.
Hoy toca analizar las claves y los detalles que nos dejó el partido de anoche en Londres para ver cómo van evolucionando ambos combinados en esta Liga de Naciones que tanta emoción promete dar.
Vamos al lío 👇
La buena presión de Inglaterra
El partido no pudo haber empezado peor para los ingleses, ya que, apenas dos minutos después de que se diera el pitido inicial, Lamine Yamal mandaba el balón al fondo de la portería.
El equipo español empezaba golpeando con mano dura gracias a un error clamoroso de Guéhi en la salida de balón, y empezaba poniendo las tornas a su favor con un buen remate de Lamine Yamal ajustado al segundo palo.
Sin embargo, el ir por detrás en el marcador supuso una motivación extra para los de Tuchel, que empezaron a responder mejor y de forma más reactiva a las salidas que le proponía la selección española.
Los de Tomas Tuchel empezaron a coger altura en su bloque debido a verse por detrás tras apenas dos minutos de partido. Los ingleses sabían que se enfrentaban a uno de los combinados que mejor saca el balón de todo el panorama mundial, siempre mediante su 4-3-3 y de la manera más “aseada” posible.
Por su parte, Inglaterra presionaba al hombre, mandando a Bellingham y Kane a marcar individualmente a los dos centrales y siendo Lewis-Skelly el que salta sobre Rodri. De esta forma, Anderson se empareja con Fabián y Guéhi saltaba sobre Fabián Ruiz. Siguiendo esta red de saltos y emparejamientos, Inglaterra se emparejaba en una especie de 3-4-1-2 en su fase de presión alta.
Este enfoque le dio buenos resultados a los ingleses, ya que, aunque España es una selección a la que cuesta mucho quitarle el balón, la presión alta permitió a Inglaterra establecerse en el campo español y tomar más control del partido.
El ajuste de Tuchel con balón
A diferencia de lo que vimos de los ingleses con balón en el Mundial, en este encuentro Tuchel le dio un ligero ajuste a la estructura de “los leones”, pensando sobre todo en el resultado.
Normalmente, Inglaterra se colocaba en un 4-3-3, con Anderson actuando como ese único pivote que le daba sentido y circulación a la salida de los ingleses. Sin embargo, debido al contexto del partido y al rival, en este partido Anderson se vio mucho más rezagado en su posicionamiento, colocándose entre centrales y dándole más salida a los laterales.

De esta forma, Inglaterra se colocaba en una especie de 3-1-6, con Jude Bellingham ayudando en ocasiones a Lewis-Skelly en la base y con éste intercambiando posiciones con Anderson para generar dudas en los marcajes de España.
Además, con el perfil de laterales que había sobre el campo (O’Reilly y Quansah), esta estructura cobraba mucho más sentido, ya que estos podían avanzar y colocarse entre líneas o en los pasillos interiores, sobrecargando las zonas finales del esquema defensivo español.
Con estas modificaciones en el esquema con balón, Inglaterra empezó a resultar mucho más peligrosa con balón, en especial en las jugadas en las que conseguían relacionarse Bellingham y Gordon. Es así como llegó el primer gol de los locales, con un contragolpe que aprovechó el jugador del Barcelona para poner las tablas en el marcador:
Además del evidente peligro al contragolpe que tiene la selección inglesa, en este partido resultó muy peligrosa la banda izquierda de los de Tuchel. A pesar de que O’Reilly pudo haber estado mejor a la hora de la toma de decisiones, Gordon tuvo un partido excelente, siendo el más peligroso de Inglaterra más allá del gol.
El segundo gol de Inglaterra justo antes del descanso llegó gracias a una buena combinación en la banda izquierda mediante Gordon y O’Reilly y un mal ajuste defensivo de España, siendo Rodri el encargado de seguir al lateral del City en profundidad.
Además, Inglaterra consigue cargar muy bien el área y, gracias a un buen remate de cabeza de Kane y la mala suerte de Cucurella, consiguió ponerse por delante a escasos minutos del descanso:
La efectividad de los cambios en España
A lo largo de la primera parte, hubo algunas cosas en España que no funcionaron bien, sobre todo en el apartado con balón. Los de Luis de la Fuente consiguieron generar bastante peligro a lo largo de la primera parte, pero no consiguieron hacer efectivos esas ocasiones claras, lo que le dio más vida a Inglaterra en el partido.
Uno de los principales responsables de esto era Ferrán Torres, que, además de fallar un par de ocasiones muy claras frente al portero, no ofrecía muchos apoyos interiores, sino que todos sus desmarques eran en profundidad, lo cual limitaba la capacidad de creación de los españoles en la primera parte.
Para cambiar esto, Luis de la Fuente sacó del campo al delantero valenciano para introducir a Mikel Oyarzábal, a la vez que cambiaba a Nico Williams por Baena para tener más juego creativo por la banda izquierda. Estos cambios resultaron claves para la remontada española en la segunda parte, con la que vimos un mejor juego de la “furia roja” en Wembley.
La estructura con balón de España tenía cierta similitud con la de Inglaterra, sobre todo porque jugadores como Fabián Ruiz o Dani Olmo se acercaban bastante a la base cuando la creación de jugada se atragantaba un poco.
Además, la mejoría en el juego interior y entre líneas con la entrada de Baena y Oyarzábal obligó a Inglaterra a rezagarse mucho más, lo que limitó mucho más su capacidad de salir al contragolpe, ya que ahora había muchos más metros desde la altura de su bloque hasta la portería de Unai Simón.
A pesar de que Inglaterra tuvo ocasión de ponerse 3-1 en el marcador y, prácticamente, finiquitar el resultado gracias a un claro penalti de Rodri, Kane erró el disparo desde los once metros y el buen rendimiento de Inglaterra empezó a venirse abajo.
Apenas cinco minutos después de que Kane errara la pena máxima, Baena empató el encuentro gracias a un disparo desde la frontal. El jugador del Atlético de Madrid se estaba moviendo muy bien entre líneas y, con un disparo seco, hacía posible la remontada española en Wembley.
A esas alturas del partido, España empezaba a mostrar su dominio total gracias a los cambios y la mejoría en el juego interior. La defensa inglesa empezaba a notarse algo cansada y la altura de estos cada vez iba cediendo más, lo que permitía a España volcarse mucho más en campo rival.
En una de estas ocasiones, ya acercándose los minutos finales del partido, una serie de arrastres y movimientos fluidos en el área inglesa acabaron en Oyarzabal definiendo completamente solo sobre Trafford, finalizando con una vaselina de mucha clase y poniendo el 2-3 definitivo que sellaría el partido.
Fue un partido bastante igualado y en el que podíamos ver cómo cada equipo mejoraba o empeoraba por rachas. Vimos una buena actuación de la selección española sin balón, aprovechando los errores de los ingleses y siendo asfixiantes en su presión en campo rival. Además, los de Luis de la Fuente mejoraron mucho más tras los cambios de Baena y Oyarzabal, por lo que probablemente les veamos como titulares en el próximo partido de los campeones mundiales.
Por su parte, Inglaterra sigue mostrando margen de mejora, sobre todo cuando se encuentra con el partido y el resultado a su favor. Un planteamiento menos conservador y quizás algunas mejoras en la fase defensiva en campo propio podrían hacer de los de Tuchel un equipo muy seriamente considerado a ganar la próxima Eurocopa (aquí queda dicho…).
Hasta eso, nosotros seguiremos analizando e informando a todos los que habéis llegado hasta aquí, por lo que muchas gracias por ello y nos vemos en la próxima!! 🫂










