El Real Madrid no está en su mejor momento.
Por ahora, no estoy diciendo ninguna novedad. El equipo de Mourinho no está bien y el calendario cada vez se aprieta más, con la visita del Sevilla al Bernabéu el fin de semana y otro encuentro entre semana antes de enfrentarse al Barcelona en apenas dos semanas.
No es fácil, pero nadie dijo que lo fuese.
Y menos siendo el reconocido mejor club del mundo.
Sin embargo, también se puede sacar el lado positivo.
El Real Madrid saca tres puntos de su visita al Olímpico de Roma tras verse contra las cuerdas en varios momentos, con marcadores en contra de hasta dos goles de diferencia. Tampoco es fácil darle la vuelta a este tipo de contextos, y más cuando estás fuera de casa.
Pero, vuelvo a comentar, que el Real Madrid está para mucho más. Sin ánimo de menospreciar a la Roma, la plantilla del equipo madridista es bastante mejor que la de los italianos, con estrellas mundiales que optan a premios individuales importantes y al reconocimiento de casi cualquier persona que vive en este planeta.
Antes de pasar a las claves tácticas del partido, donde hablaremos de la mano de Mourinho en el partido, quería destacar que la remontada no se debe a un tema de pizarra. La entrada de Endrick y Espí en el partido se debe a una decisión técnica, pero con ningún fin de cambiar el partido desde el apartado táctico. De hecho, los tres goles que le dieron la vuelta al marcador fueron desde el balón parado.
Por lo tanto, los méritos de la victoria no deberían de ir para Mou, al menos no todos. Si bien es cierto que dio entrada a dos de los goleadores de la remontada, ya dijo después en rueda de prensa que ese planteamiento desde el inicio hubiese sido un auténtico caos, mucho más de lo que ya lo fue.
Dicho esto, vamos a pasar al análisis del partido, donde tenemos varios temas en los que profundizar.
La banda derecha de la Roma
Sin duda el principal medio de peligro de la Roma cuando los italianos se plantaban con balón en campo rival sería su banda derecha.
Gasperini conocía bien las limitaciones defensivas del Real Madrid, y por ello buscó profundizar por derecha, donde el técnico italiano sabía que Vinicius no replegaría en bloque junto al resto del equipo.
Sin embargo, para que estos ataques fuesen efectivos se necesitaba mucha coordinación y que los jugadores tuviesen el planteamiento bien claro. En este partido, la Roma se vio decisiva por ese costado, generando bastante peligro gracias al buen pie de Soulé y llegando así el primer gol del partido por este costado.
El plan era bastante sencillo, pero la estrategia de la Roma fue efectiva de principio a fin.
Los de Gasperini tratarían de generar ventajas mediante el triángulo formado por Wesley. Soulé y Mancini en la banda derecha. De esta forma, el lateral brasileño mantendría la amplitud, mientras Soulé se movía por dentro y Mancini atacaba de vez en cuando la profundidad. Cuando esto sucedía, De Roon mantenía la estructura general junto a los otros dos centrales, tal y como podemos ver en la imagen superior.
Este triángulo en la banda derecha fue realmente efectivo, ya que prácticamente montaba un 3v1 frente a Cucurella, sobre todo si Tchouaméni no basculaba para proteger el costado. El resultado se puede ver claramente en las estadísticas, con la Roma atacando principalmente por el costado derecho y generando bastante peligro:
Este tipo de triangulaciones en banda son especialmente complicadas de defender para el Real Madrid, ya que por ejemplo también les pudimos ver sufrir frente al Atlético de Madrid, que empleaba este tipo de superioridades en banda.
Por lo tanto, los rivales ya tienen abierto un frente de ataque cuando se enfrenten al Real Madrid que ya saben que es especialmente dañino para los de Mourinho. Ante equipos como el Barcelona o el Arsenal, más adelante en el calendario madridista, este tipo de acciones defensivas deben mejorar mucho, ya que pueden hacerle mucho daño.
Además, si a esta inferioridad numérica se le une un mal basculamiento del equipo y la poca coordinación entre pivotes que deja la frontal del área abierta, suceden contratiempos como el del primer gol, donde De Roon recibe solo en este espacio del campo y pone a su equipo por delante en el marcador:
La presión de la Roma y el dilema en el mediocampo
Ya sabíamos en la previa del partido que la Roma sería un equipo valiente que presionaría al hombre al Madrid. Sin embargo, la elección del mediocampo en el once inicial por parte del cuerpo técnico y los problemas colectivos que sufrió el Madrid en su fase ofensiva acabaron dando la clave del partido.
Ante la salida 4+2 del Madrid, la Roma presionaría en una especie de 4-4-2, donde todos los jugadores tenían un rival al que marcar y buscarían acercarse lo máximo a sus marcas para dejarles el menor tiempo posible para pensar.
Ante esto, el Madrid tenía dos opciones para sacar el balón:
Buscar un balón largo: esta opción sería la más lógica, pero con los jugadores que el Madrid tenía sobre el campo no era lo más indicado. Los delanteros que había en el once inicial no son los ideales para disputar duelos aéreos, así que deberían buscarse otra salida para sus inicios de jugada.
Asumir riesgos y salir desde atrás: Mourinho les encargaría a sus centrales y a sus mediocentros que se abriesen lo máximo posible, dejando así espacios entre líneas para que algunos jugadores de la última línea cayeran hacia esas zonas. Es el caso de Vinicius y Mbappé, que constantemente buscarían esos espacios para que el Madrid pudiese salir desde atrás.
Sin embargo, ahora toca destacar (para mal) el apartado individual de los jugadores. Con esto me refiero a que los jugadores que recibían en esos espacios (ya fuese Vinicius, Mbappé o Bellingham, mostraron serios problemas para dar continuidad a la jugada.
Durante la primera parte, Mbappé recibió en un par de ocasiones a raíz de este tipo de salidas, y en ninguna de ellas fue capaz de girarse, suponiendo ambas pérdidas y opciones de contragolpe para la Roma, que siempre estaba atenta a posibles segundas jugadas.
Otro ejemplo en el que este tipo de salidas salieron mal fue en el segundo gol del equipo italiano, donde Vinicius recibió solo en este espacio y, tras un tacón inexplicable del futbolista brasileño, la Roma montó un contragolpe que acabó con el 2-1 en el marcador.
Una jugada que calentó los ánimos en los banquillos, pues Mourinho después decidió cambiar al jugador brasileño para dar entrada a Endrick. Un cambio que caldeó bastante los ánimos de Vinicius y que, a lo largo, cambió el partido a favor del equipo madridista.
Además, hablo de problema en el mediocampo porque claramente el doble pivote formado por Tchouaméni y Valverde tuvo serios problemas en el partido de anteayer. Vimos como ambos no supieron darle salida al equipo, a menudo quedando fuera de línea de pase y obligando a Courtois a tomar decisiones arriesgadas cuando esos espacios que hemos visto antes entre líneas no se abrían.
Así lo podemos ver en la siguiente imagen, donde podemos ver que Courtois completó más pases que Tchouaméni y que Valverde, lo cual supone un grave problema a resolver por parte de Mourinho y su cuerpo técnico:
Los cambios del Madrid
La entrada de Endrick y Güler al minuto 60 supuso un cambio importante para el juego del Madrid. Con un resultado en contra de 3-1 y el tiempo corriendo en su contra, el Madrid tenía encontrar soluciones rápidas para darle la vuelta al partido.
Los sacrificados fueron Vinicius y Dumfries, lo que supuso la caída de Valverde al lateral para que Güler se asociase con Tchouaméni en el mediocampo y, además, el cambio hacia la banda izquierda de Diomande para que Endrick entrase por derecha.
De esta forma y con la posterior entrada de Espí y Bernardo Silva al partido, el equipo empezó a jugar de una manera mucho más directa, con Silva y Güler controlando la circulación de balón y el equipo mucho más volcado en campo rival.
De esta forma, con un Madrid más fresco y sin nada que perder, se encontraron con una Roma mucho más replegada y fatigada físicamente que empezó a ceder varios córneres que luego acabarían en gol para los madridistas.
Esta cadena se repitió hasta en tres ocasiones, dando como resultado final la victoria del Madrid por 3-4 en el Olímpico de Roma, dejando unas sensaciones futbolísticas malas pero llevándose los tres puntos a su casillero.
Futbolísticamente, el Madrid estuvo bastante flojo. Personalmente, creo que este Madrid de Mourinho tiene bastantes problemas a solucionar de cara al Clásico y al resto de la temporada. Requiere mucha más disciplina defensiva de ciertos jugadores y mucho más sacrificio colectivo.
Nos vemos en el próximo!! 🫂
















