El Mundial ya ha comenzado y el primer día de ello nos ha dejado ya mucho de lo de hablar:
-México superó a Sudáfrica en un partido inaugural cargado de tarjetas y ambiente.
-Chequia se dejó remontar ante una Corea del Sur que fue superior durante gran parte del partido
Más allá de la polémica que pueda haber lejos del campo, el Mundial ha comenzado con toda la fuerza, propia del mejor torneo de fútbol internacional y uno de los más reconocidos del deporte (puede que el segundo por detrás de los Juegos Olímpicos).
Vamos a ello.
México-Sudáfrica (2-0)
El partido inaugural fue espectacular en todos los sentidos.
En el apartado táctico, nos encontramos una México dominadora, con una construcción de juego muy interesante y una presión alta agresiva que dio sus frutos. Sudáfrica, por su parte, fue mucho más débil en este aspecto, más aún cuando se quedaron con 10 sobre el césped.
Empezando por los “Bafana Bafana”, los africanos defendieron en un clásico 5-3-2 / 5-2-3 cuya finalidad era incomodar el juego interior de la selección de México.
La mayor parte del partido se vio como la imagen de arriba.
Vimos a un México agresivo en el planteamiento, a menudo desde una especie de 3-4-3, mientras que Sudáfrica replegaba en un 5-3-2. Aquí aparecería la primera cuestión: cómo atacaría México los espacios en los costados que dejaba su rival.
Los de Aguirre, desde una construcción bastante asimétrica donde cada jugador tenía un rol específico, buscaban mover el mediocampo y amenazar el espacio entre líneas de Sudáfrica (que, por cierto, era bastante). Así, solíamos ver caídas de Lira como un central más, mientras que en los carriles se daban ciertos movimientos.
La idea era muy clara, pero la ejecución no siempre era precisa.
Los espacios a atacar no eran cerrados por Sudáfrica, pero México tampoco los explotaba con eficacia.
Viendo los siguiente datos de Live Match Analysis, podemos ver cómo México solía basar sus ataques por la banda derecha, donde además pudimos ver algunos patrones muy interesantes.
En la banda derecha, pudimos ver patrones de movimiento muy interesantes, todos dependiendo de la zona donde estuviese el balón.
Si el balón estaba en la banda izquierda, Reyes (15) partía como tercer central, con Lira actuando como pivote (6). Por su parte, Brian Gutiérrez (26) atacaba el carril interior derecho, mientras que Alvarado (25) se mantenía abierto y profundo.
Así lo podemos ver reflejado en su matriz de pases:
En cambio, si el balón se encontraba en el carril central, Lira sería el que caía entre centrales, proyectando más a Reyes hacia esos espacios que abría el bloque de Sudáfrica (debido a su 5-3-2, los famosos “pockets” también llamados en Inglaterra).
En ese caso, Alvarado seguiría muy abierto, mientras que Gutiérrez sería un interior por derecha. Un rol similar al que ejecutó Fidalgo por el otro costado, aunque “el maguito” fue mucho más cercano a la base de la jugada.
A pesar de que el equipo estuvo muy interesante en el planteamiento, la realidad es que su juego se vio muy lateral, muchas veces falto de verticalidad.
El único jugador que le dio ese punto vertical fue Julián Quiñones. El autor del primer gol, de nacimiento colombiano, aunque partía desde la amplitud por izquierda, se metía por dentro para dejarle el carril exterior a Gallardo.
Así, el futbolista mexicano solía recibir solo entre líneas, lo que hizo mucho daño en el sistema de Sudáfrica.
Por último, de este partido quería destacar la buena presión alta que ejerció el combinado mexicano. Esta dio sus frutos, como por ejemplo el primer gol de los mexicanos, obra de Quiñones tras un buen robo de Lira en zonas adelantadas.
Más allá del grave error de Sithole, que luego fue expulsado, la presión colectiva de México durante todo el partido fue sobresaliente, forzando constantemente errores en la salida de Sudáfrica.
Al final, la buena presión de México y la superioridad que encontraron en la segunda parte tras las expulsiones, dejaron el partido muy de cara para los de Aguirre.
Victoria merecida de los locales, a los que tengo muchas ganas de ver en su partido frente a alguno de nuestros siguientes protagonistas: Chequia y Corea del Sur.
Corea del Sur-Chequia (2-1)
En este partido hemos conocido a dos selecciones cuanto menos curiosas.
Por un lado, Corea del Sur, un equipo de autor, agresivo en el planteamiento defensivo y con potencia entre líneas. Un equipo que, visto lo visto, parte como favorito a clasificar como segundo en el Grupo A.
Por otro lado, Chequia, un equipo muy directo que flojea bastante con balón, pero que en defensa y en el balón parado es un auténtico hacha.
Lo primero que me llamó la atención fueron los sistemas, tanto con balón como sin balón de Corea del Sur. Un equipo que, partiendo desde la base de tres centrales, destaca mucho en el juego interior y, en este encuentro, su resistencia en los duelos aéreos fue clave para llevarse la victoria.
Así, sin balón Corea del Sur planteó un 5-4-1 donde el trío de centrales fue clave para que la República Checa no pudiese ganar duelos aéreos.
Así lo podemos ver en la siguiente imagen:
Sin embargo, con balón, Corea planteó un sólido 3-2-5 muy interesante, donde reinó el juego entre líneas de Kang-In Lee. Este futbolista fue un auténtico puñal durante todo el partido, ya que, al recibir a la espalda de los pivotes de Chequia, generaba una duda a los centrales para saltar.
Esta duda fue clave para que el rendimiento del futbolista del PSG fuese tan destacado en este partido.

En todo el partido, Corea del Sur fue el claro del balón, tanto en términos de posesión como de territorio. Esto fue porque los asiáticos son un equipo mucho más basado en la construcción paciente, con esos tres centrales.
En cambio, República Checa es un equipo mucho más necesitado de juego directo, el cual en este partido no encontró. Un equipo que explota mucho el concepto de balón largo y ganar duelos aéreos, donde los centrales de Corea del Sur se impusieron con creces:

Para cerrar este partido, creo que Corea del Sur se impuso mucho más en el mediocampo debido al gran rendimiento de Hwang In-Beom (luego goleador en el primer gol) y las buenas rotaciones posicionales que encontraron los asiáticos en estas zonas del campo.
En conclusión, un partido en el que creo que Corea del Sur mereció la victoria y que Chequia, a pesar de ser una clara amenaza en el balón parado, necesitará mucho más que simples balones largos para competir de verdad en este grupo.
Un primer día de Mundial que, para mí, estuvo completamente a la altura de lo que la ocasión merece. Una gran victoria de México en un partido inaugural muy caótico y una merecida victoria Coreana que, aunque necesitó remontar el resultado, hizo un gran partido gracias a sus rotaciones en el mediocampo.
Deseando ver todo lo que nos deja el segundo día mundialista!
Hasta mañana 🫂














