Un día más analizando el Mundial, una sorpresa nueva que me llevo.
En el cuarto día mundialista, hemos podido ver cómo Alemania le arrasó a Curazao, pese a que estos marcaron un gol que seguramente se enseñe en las escuelas del país caribeño. También, hemos disfrutado de una segunda parte frenética en el Países Bajos-Japón, donde finalmente Kamada le dio la victoria a los “Samurai Blues” tras una jugada a balón parado al final del partido.
Apenas una hora después de eso, Costa de Marfil se midió con Ecuador, en un duelo que se acabaron llevando los africanos pese a la organización defensiva ecuatoriana. Finalmente, el partido de las 4:00, donde Suecia no dudó en endosarle 5 goles a una Túnez que yo pensaba que tenía algo más.
Ahora sí, vamos a analizar todo lo que nos ha dejado este maravilloso día mundialista.
Vamos para allá.
Alemania-Curazao (7-1)
Un resultado muy abultado que, realmente, describe a la perfección lo que fue este partido.
Por mucho gol histórico que metiese Curazao, la realidad es que Alemania dio una sensación de control y dominio desde el primer minuto hasta el último. Una gran actuación de todos sus atacantes, que se lucieron en este festival de goles.
Eso sí, no todo ha sido fiesta para los alemanes. Que son uno de los mejores equipos ofensivos del torneo no se lo quita nadie, pero que se vieron frágiles en el apartado estructural en ocasiones… tampoco.
La realidad es que Alemania atacaba en un 3-1-6 / 3-1-5-1 donde el objetivo principal era acumular jugadores en esa última línea. Además, el equipo buscaba combinaciones interiores y movimiento constante en estas zonas para generar dudas en el sistema de Curazao y aprovecharse del nivel de sus futbolistas..
Por su parte, Curazao defendería con una especie de 4-4-2 en rombo que en ocasiones “aplanaba” la línea de mediocampistas para que fuese un 4-4-2 tradicional. Esto se pudo ver en momentos más de presión, por ejemplo cuando todavía iban 1-0 o 1-1 en el marcador.
Una vez claro el panorama en el que se desarrolló la mayoría del partido, quería profundizar en el sistema ofensivo de Alemania. Y es que los de Nagelsmann dependen de dos factores para que sus ataques sean efectivos:
Rotaciones de posición fluidas en el último tercio
Presión tras pérdida inmediata
Si ambas funcionan bien, Alemania es una auténtica máquina de hacer goles. Sin embargo, si una falla… el sistema entero colapsa.
Las rotaciones constantes fueron un “must” en el sistema alemán durante todo el partido, daba igual el resultado en el marcador. Alemania nunca se mantenía estática: Wirtz se metía por dentro, Brown atacaba carriles, Havertz atraía centrales…
Y yo quería profundizar un poco en esto último: el movimiento de Havertz. Este recurso fue clave para que Alemania anotara hasta 7 goles (y pudieron ser más si Sané hubiese estado fino). Así lo podemos ver en el 4-1 que anotó Musiala:

Sin embargo, antes hemos hablado de la presión tras pérdida y de sus consecuencias si fallaba. Bueno, pus primero vamos a razonarlo:
Si tu atacas con un 3-1-6, posicionas a muchos hombres en la última línea. Esto significa que quedas solo con 4 antes una posible pérdida, lo que dificulta mucho un repliegue intensivo.
Si tu rival sabe aprovechar bien los espacios que estos cuatro dejan a la espalda, quedan prácticamente 1v1 frente a tu portero.
Ante Curazao no fue exactamente así, pero quizás frente a equipos sólidos al contragolpe como Costa de Marfil, en su propio grupo, pueden pagar esto muy caro.
En conclusión, Alemania es un equipo muy ofensivo, tanto en la estructura como en las intenciones. Movimientos de ruptura, tercer hombre, rotaciones masivas en la última línea, presión agresiva tras pérdida… Pero tiene claras debilidades estructurales si sus objetivos no se cumplen.
Curazao, por su parte, no firmó un mal partido. A pesar del resultado, marcarle un gol a esta Alemania y sacar a la luz una de sus principales debilidades tiene mucha recompensa para los caribeños, que seguramente sean meros espectadores en un Grupo E muy complicado. La sensación es que estuvieron bastantes niveles por debajo en lo individual.
Países Bajos-Japón (2-2)
Con vuestro permiso, la voy a llamar Holanda. El día que me suene bien “La Países Bajos de Johan Cruyff”, os lo haré entender. Por ahora no, así que Holanda.
Ambas selecciones merecieron el empate en un partido cuya primera parte fue muy táctica (y aburrida, para qué mentirnos) y que la segunda parte tuvo una pólvora que influyó directamente en el resultado final del encuentro.
El bloque defensivo de Japón amortiguó todos los ataques holandeses en la primera parte, con un 5-4-1 cuya principal meta era cerrar el carril interior y forzar a Holanda a reiniciar el juego, dándoles una segunda oportunidad para volver a saltarles en la presión.
Países Bajos, por su parte, buscaría estirar este bloque, llevando el balón a banda o buscando jugadores entre líneas. Sin embargo, había muy pocas rotaciones en el juego holandés, hasta el punto de que sus ataques se volvieron predecibles y cargados de muy poco peligro.
En esta fase del juego quiero destacar el rol que tuvo Frenkie De Jong en el juego, siendo el timón que le daba algo de sentido al juego de Holanda. Sin balón, el futbolista del Barcelona se incrustaba como un central más, cediendo Países Bajos en un bloque medio-bajo en 5-4-1.
Ahora ya tenemos dos razones por las que la primera parte fue tan pesada:
La fase ofensiva predecible de Holanda
Ambos equipos plantando bloques medio-bajos que no permitían que el partido se rompiera
Esto lo respaldamos con los datos de Live Match Analysis:
Ambos equipos con un PPDA mayor a 10 pases, lo que incita a pensar que el partido se basó en bloques bajos.
En la segunda parte, pensé que Holanda solo podría romper el bloque de Japón con una jugada a balón parado. No fue exactamente así, pero sí que fue un golazo de cabeza de Van Dijk gracias a un gran centro desde el lateral de Gravenberch (que, por cierto, estuvo algo flojo en este partido).
El segundo tiempo del partido se rompió gracias a este tipo de jugadas, que no dependen tanto de la pizarra y que, como tanto digo, pueden romper la balanza hacia cualquiera de los dos lados. Japón marcó sus dos goles gracias al juego aéreo y el 1v1 en banda. Por su parte, Holanda… también. Por 1v1 y el juego aéreo de Van Dijk.
Veremos que les depara el futuro a Japón y a Holanda en su grupo. Estará interesante ver sus respectivos partidos frente a Suecia, de la que hablaremos en nada.
Costa de Marfil-Ecuador (1-0)
Costa de Marfil sacó tres puntos de un partido que había sido muy complicado durante la primera parte, con una Ecuador bastante sólida en el apartado defensivo. En la segunda parte, sin embargo, el partido se empezó a abrir a favor de los africanos y al final encontraron su premio.
En este partido, fue clave la banda derecha de Costa de Marfil, donde Yan Diomandé le hizo un auténtico roto a Hincapié, pero todo esto tiene una explicación.
La realidad es que, durante la primera parte, pudimos ver a una Ecuador muy organizada en ambas fases del juego. Con balón, el equipo plantaba un 3+2 en la base, con Ordóñez-Pacho-Franco en la primera línea e Hincapié cogiendo altura, apareciendo incluso como un hombre más en la última línea.
Sin embargo, Beccacece tenía esto controlado, porque le pedía a Vite bajar en corto a recibir y cubrir el puesto de Hincapié en caso de que se diese una pérdida en la construcción.
Así lo podemos ver en su mapa de pases:
Costa de Marfil, por su parte, optaba por defender en un 4-4-2, bastante pasivo en la presión (13.34 PPDA al final del partido) y con algunos problemas de cara a defender carreras a la espalda. De esta forma, Ecuador llegó a toparse con el palo hasta en tres ocasiones, todas ellas precedidas de una rotura a la línea defensiva de Costa de Marfil.
Sin embargo, el peligro que generaría Costa de Marfil estaría en sus contragolpes, y así lo pudimos ver en la jugada del único gol del partido, obra de Amad Diallo en el minuto 89.
Al final, un partido muy táctico que se definió por lo más simple en el fútbol: los contragolpes. Y ojo, porque Costa de Marfil está en el mismo grupo que Alemania y, visto lo visto, ese partido puede tener mucha más carne de lo que mucha gente piensa.
Habrá que estar muy atentos al desenlace de este Grupo E.
Suecia-Túnez (5-1)
Otra goleada en este día de una selección europea. La selección sueca entrenada por Graham Potter le pasó por encima a una Túnez de la que yo, sinceramente, esperaba mucho más.
Y ojo, porque en términos de datos el partido estuvo mucho más igualado de lo que crees, pero la capacidad de los delanteros suecos para encontrarse sus espacios unido a la llegada desde segunda línea de sus mediocampistas les dio un resultado muy abultado a su favor.
Como ya he dicho, estadísticamente el partido ha sido mucho más igualado de lo que se piensa. Cabe destacar que Suecia no es una selección dominadora, todo lo contrario, es un equipo que busca hacer llegar el balón rápido a sus delanteros para que estos se generen sus propios espacios.
Además, el combinado sueco supo gestionar muy bien los momentos tras robo, por ejemplo, con conducciones largas o pases al espacio en profundidad. Así, los delanteros suecos podrían tener mucho más impacto en el juego.
Si analizamos los rendimientos de Gyökeres, Isak y compañía en el partido, nos podemos encontrar con lo siguiente:
Nos encontramos con bastante impacto en campo contrario, con Gyökeres por ejemplo dominando el registro de disparos en el partido. Además, ambos fueron clave en la presión en campo rival y el aprovechamiento de los errores en salida de Túnez, que no fueron pocos:
En conclusión, gran goleada de Suecia en un partido que yo esperaba más ajustado. Los de Potter supieron aprovechar al máximo sus fortalezas y Túnez, sumado a algunos errores individuales, no pudo detenerlas.
Veremos que le depara el futuro en el Grupo F a Suecia, que actualmente lo lidera debido al empate entre Holanda y Japón. ¿Podrán los de Graham Potter arrebatarle la clasificación a alguna de estas dos?
Cerramos otro día más de análisis mundialista a esperas de la actuación de España. Hemos vivido actuaciones legendarias, como el histórico gol de Curazao que al final no sirvió de mucho (les metieron 6 tras eso) o la épica goleada de Suecia a una Túnez que estuvo bastante descafeinada.
Mañana nos vemos con el día 5!





















