El día más emocionante de lo que va de Mundial sin lugar a dudas.
Un día en el que hemos visto a Leo Messi igualar a Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de los mundiales, a Mbappé superar a Giroud como el máximo goleador histórico de “Les Bleus” o a Haaland marcar el primer doblete de Noruega en un Mundial.
Más allá de los récords, también vimos caer a la primera selección asiática, ya que Jordania perdió por 3-1 frente al combinado de Austria en el Grupo J.
Si buscas un análisis profundo de lo que nos dejó este día en términos tácticos y estadísticos, déjame decirte que estás en el lugar adecuado.
Vamos con el análisis!
Francia-Senegal (3-1)
Os prometí que os haría un análisis más profundo de lo que fue este partido, pero la verdad es que me voy a esperar a conseguir el partido en cámara táctica, para desglosar mucho más los movimientos y tener capturas mucho más precisas desde otro ángulo de vista. En cuanto lo tenga, os prepararé el análisis más detallado posible.
Volviendo a lo que fue el partido, ya os comenté que se dividió en dos fases muy claras: la primera y la segunda parte. En el primer tiempo, el partido se cerró mucho y se volvió muy táctico, con Francia dominando y Senegal buscando oportunidades al espacio. En cambio, en la segunda parte pudimos ver algunos ajustes de Deschamps que volvieron el partido loco a favor de los europeos.
En la primera parte, Francia se vio algo desconcertada con balón. Su sistema era muy similar a un 3-0-7, con Theo y Koundé abiertos (aunque en derecha el movimiento era mucho más complejo) y Tchouaméni cayendo entre centrales. Francia quedó sin un mediocampo claro, ya que Rabiot avanzaba para posicionarse a la misma altura que Dembélé.
En su contra, el bloque compacto de Senegal. Un 4-4-2 que presionaba agresivamente cuando el balón pasaba su primera línea. Esto hizo colapsar el ataque posicional de Francia, que tuvo que obligar a algunos delanteros a caer al mediocampo y dejar en clara inferioridad a Mbappé entre centrales.
Aquí, el razonamiento es parecido al que hicimos el otro día con Alemania. Si utilizas sistemas tan ofensivos como el 3-0-7, el 3-1-6 o el 3-1-3-3, quedas con muy pocos hombres listos para el repliegue en caso de pérdida. Lo que en Inglaterra conocen como “Rest Defence”.
Además, si en tu ataque posicional no tienes un mediocampo fijo, es muy complicado realizar una presión tras pérdida agresiva y eficaz. Por ello, Senegal optó por dejar a Jackson y a Sarr atentos a un posible contragolpe, para atacar esos espacios.
Por ello, Senegal se sintió el claro dominador de la primera parte. De no ser por su poca eficacia de cara a portería, quizás los africanos podrían haber dado el primer golpe sobre la mesa en el partido. El peligro se generó y estuvo ahí… pero los goles no.
En el segundo tiempo, Deschamps realizó ciertos ajustes, con Olise como el principal protagonista. En vez de hacerle caer tanto al mediocampo, Deschamps le pidió al jugador del Bayern que operase como un futbolista entre líneas. El resultado final fue espléndido.
Olise se volvió un mago y se adueñó por completo del encuentro. El ejemplo perfecto es su asistencia a Mbappé en el 1-0, un pase que se saca desde la chistera y que romper hasta dos líneas para dejar solo a Mbappé.
A partir de ese momento, el partido se volvió un duelo de transiciones, donde ya conocemos que Francia es una de las mejores (si no la mejor) del torneo. Barcola anotó el 2-0 apenas en el primer balón que tocó, en un contragolpe culminado a la perfección por el extremo del PSG.
Ya en el descuento, el joven Mbaye hizo historia para Senegal anotando el 2-1. Eso sí, la verdadera historia le perteneció a él. A Kylian, que apenas en la siguiente jugada del gol de Senegal clavó un disparo desde fuera del área por toda la escuadra. Así, Mbappé se coronó como el máximo goleador histórico de la selección francesa.
Al final, ya sabemos que cuando Francia puede correr, son los mejores en eso. Sin embargo, desde lo posicional cuentan con algunos problemas que quizás Noruega o incluso Irak (nuestros siguientes protagonistas) puedan aprovechar.
Me gustó especialmente el partido de Olise en la segunda parte, aunque también quisiera destacar a Upamecano, que se hizo un partidazo liderando la defensa y comenzando las jugadas desde la primer línea. El resultado: 9 pases progresivos, el segundo jugador con más pases completados del partido y el líder en acciones defensivas.

Irak-Noruega (1-4)
En el estadio de Boston se vivió otra masterclass táctica que se decidió en una pausa de hidratación. Solbakken (entrenador de Noruega), realizó una serie de ajustes que le dieron a Noruega su victoria en un partido que al principio se les pudo atragantar con el gol de Hussein.
Noruega comenzó el partido con un planteamiento 3-3-4 en la fase ofensiva, que buscaba acumular hombres por dentro para romper el 4-4-2 de Irak (sí, alguien nos va a tener que explicar por qué todos los equipos defienden igual). Los “Leones de Mesopotamia” neutralizaron la progresión de Noruega igualando efectivos en las bandas y haciendo su circulación de balón estática y predecible.
Sin embargo, la pausa de hidratación lo cambió todo a favor de los europeos. Noruega modificó su sistema ofensivo a un 3-2-5, con Wolfe (lateral izquierdo) subiendo mucho y aportándole amplitud al equipo por ese costado, mientras que Berge se incrustaba como un central más en la construcción.
Este ajuste le permitió a Noruega contar con un jugador más en cada línea casi, haciendo el juego por bandas ahora sí tuviese sentido. Hablando de bandas, en la primera parte fue muy interesante el triángulo Nusa-Wolfe-Aursnes en la izquierda. Prácticamente todos los ataques de Noruega se masticaron por ese costado y, de hecho, el primer gol de Haaland llega gracias a un centro desde ese costado:
El costado derecho, por su parte, fue un auténtico desastre. Odegaard, Ryerson y Sorloth estaban constantemente “pisándose” entre sí. Al final, el mediocentro del Arsenal tomó un rol híbrido entre caer a la base y atacar el espacio, mientras que Ryerson se encontró falto de apoyos en la banda.
A pesar de la derrota, hay que darle su mérito a Irak, que defendió bastante bien desde su cómodo 4-4-2 y que transformaba esta estructura en una especie de presión al hombre perfectamente coordinada. Fueron valientes y, a pesar de su disciplina, tuvieron mala suerte en el resultado final.
Argentina-Argelia (3-0)
Tremendo el partido que hizo Leo Messi, ya legendario con 16 goles en los Mundiales. La verdad que no se me ocurren palabras para describir lo que supone este nombre para el fútbol, pero es que cada vez que le veo jugar rompe un récord.
Desde hoy, el máximo goleador de la historia de los mundiales, empatado con Miroslav Klose en la cúspide del ranking.
Pasando ya a lo que fue el partido, la verdad es que no he podido sacar muchas conclusiones tácticas del encuentro, ya que creo que se centró en unas bases muy marcadas del juego argentino que les dieron ese resultado tan favorable.
Ojo, al final también he encontrado un par de problemas estructurales de Argentina, pero que al final, con la clase que tienen sus jugadores, no fueron de gran importancia en el partido.
Lo primero que quería destacar es la capacidad que tiene Argentina para acumular a jugadores por dentro. Es una locura la calidad que tienen en esas zonas y que, junto al toque de Messi y las combinaciones rápidas por dentro, les convierten en una de las mejores selecciones en esto.
Esto tendrá muchos puntos favorables para Argentina, pero también tiene una cara oscura. La verdad que es muy interesante como no tienen futbolistas que te aporten la profundidad del campo, más allá de Giuliano Simeone por banda (no fue titular y ni siquiera tuvo minutos).
Esto podría convertirse en un problema ante equipos que vayan más agresivos al duelo individual o que hagan saltar a los centrales con cierta precisión. Digo esto porque Argelia no la tuvo en la primera parte, y eso se puede ver claramente en el primer gol de Leo:
Dejar mucho espacio entre líneas y verse en inferioridad numérica en el mediocampo le salió tremendamente caro a Argelia y, como vemos arriba, la jugada del primer gol de los argentinos lo demuestra a la perfección.
Tras el descanso, Argelia modificó bastante su esquema defensivo, apostando por una presión al hombre más agresiva y forzando muchos errores en la salida de balón de sus rivales. Cuando Argentina quería salir en corto, el error venía desde una imprecisión provocada por los buenos saltos argelinos. Es por esto que, ya bien entrada la segunda mitad, el “Dibu” Martínez optó por mandar balones largos arriba.
Con el siguiente gráfico de Live Match Analysis, podemos ver como Argentina no tuvo su mejor día en las salidas de balón:
En resumen, no fue el mejor partido para los argentinos, pero con su calidad por dentro y los jugadores decisivos que tienen en su lista de convocados lograron una victoria cómoda que ya se mascaba desde el principio del partido.
Veremos cómo les va en sus siguientes encuentros, pero creo que son un equipo que controla muy bien sus fases ofensivas, siempre teniendo en cuenta su objetivo y con capacidad de aportarle ese tono más directo si el partido lo necesita. Seguiremos de cerca a los de Scaloni por aquí.
Austria-Jordania (3-1)
A pesar de lo que pueda decir el resultado, lo cierto es que no fue un partido fácil para los austriacos. Hasta los últimos minutos del partido no pudieron cerrar el partido, con un gol tardío de Arnautovic que, al fin, sellaba la victoria austriaca sobre una sorprendente Jordania.
No se le puede pedir mucho más a una Jordania que, por tramos, dio la sensación de llevarse el partido y, por tanto, dar un buen golpe en el Grupo J. El combinado asiático mostró sus mejores armas en este partido, mostrándose sólido en defensa, valiente por momentos y muy peligrosos a la transición.
Jordania se instauró en un bloque 5-4-1 que, aunque en los amistosos previos venía estando cómoda en un 5-3-2, la verdad es que se mostró tremendamente sólido. La intención de los jordanos no era saltar arriba a la presión, sino todo lo contrario. Así podemos verlo en su estadística de PPDA (Pases Permitidos por Acción Defensiva), donde permitieron un total de 11.33 pases en cada ataques austriaco.
En cambio, Austria dio una masterclass de lo que es su juego de “Heavy Metal” clásico. De hecho, para el que no lo sepa, el seleccionador austriaco para esta copa del mundo es Ralf Ragnick, el mentor del fútbol alemán tal y como lo conocemos hoy en día. Maestro de Jurgen Klopp o Tomas Tuchel, entre otros.
El caso es que los austriacos tenían una estructura ofensiva similar a un 3-1-6 / 2-2-6 dependiendo de las posiciones de un mediocampista en la base. Por cierto, a mí me van a tener que explicar por qué todos los equipos emplean el mismo sistema, me parece increíble (y un poco repetitivo también, no nos vamos a mentir).
Además, en fase defensiva, Austria es un equipo muy presionante arriba, que no concede salidas cómodas para sus rivales y que siempre quiere tener el balón. Austria buscaba constantemente un ritmo alto de partido, que contrastara con la solidez de Jordania en el bloque defensivo. Así lo podemos ver reflejado en su PPDA, de tan solo 3.94:
Eso sí, Jordania no se pudo nerviosa con esta presión, ya que supieron solventar a la perfección sus salidas en corto.
En el siguiente mapa, podemos ver como Austria apenas logró robar una vez el balón arriba, lo que concuerda con que, por momentos, los de Ragnick se sintiesen tremendamente incómodos sobre el césped.
Al final, la mayor cantidad de peligro generado por Austria llegó desde transiciones y ataques rápidos. Eso hizo que viésemos un partido de ritmo alto, donde reinaron las transiciones (y no tanto los bloques defensivos).
En conclusión, un buen partido que no se cerró hasta los últimos minutos, donde Austria tuvo el control del balón pero, al subir tanto a sus laterales, se encontró en problemas a la hora de replegar. De nuevo siendo protagonista la “Rest Defence” de la que hemos hablado antes.
Veremos cómo se desarrolla este Grupo J, porque, a pesar de ver a Argentina como clara dominadora, creo que el segundo puesto entre Austria y Argelia puede estar bastante competido. Sólo el fútbol decidirá quién se lo lleva.
Podríamos bautizar a este sexto día mundialista como “El día de los récords” o “El día de las goleadas”. Tampoco es que sea yo el más original con los títulos, pero el caso es que ha sido un día donde hemos visto a leyendas coronarse, a jóvenes que se van convirtiendo en leyendas y todo marcado por goleadas de mínimo 3 goles a favor de un equipo en cada partido.
Esto no ha hecho más que empezar, así que nos vemos mañana con el análisis de lo que nos dejen Portugal, Colombia y compañía.
Un abrazo!! 🫂
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