Cerrada ya la primera fecha de esta fase de grupos, ya empiezan a salir nombres curiosos, equipos a tener en cuenta… y posibles decepciones.
Lo cierto es que, ayer, Portugal decepcionó mucho, al menos a mí. Un equipo que, a pesar de adelantarse en el minuto 5 de partido, cedió un gol y luego no fue capaz de entrar a zonas de peligro.
No todo fueron sorpresas y decepciones, porque Inglaterra jugó a un fútbol distinto a lo que nos tenía acostumbrados. Empezaron la “era Tuchel” a la perfección, con una sólida victoria por 4-2 a Croacia que resalta lo malo que fue en su día este equipo bajo Southgate.
Por otro lado, estuvo el Ghana-Panamá. La realidad es que no fue el partido más entretenido de la historia, pero la espera mereció la pena para los madrugadores, ya que Ghana anotó un gol en el añadido que les dio sus tres puntos en el casillero.
Además, pudimos ver la victoria por 3-1 de Colombia sobre Uzbekistán, en un partido marcado por una segunda parte emocionante donde se anotaron tres goles.
Si buscas análisis profundo de cada uno de estos partidos, con datos avanzados y capturas de los partidos, sigue bajando porque están en este mismo artículo.
Portugal-RD Congo (1-1)
¿Cuándo fue la última vez que viste a Cristiano Ronaldo jugar increíble y destacar como lo hacía antes? Es normal, ya no es lo que era. No le estoy cargando la derrota únicamente a Cristiano, pero la realidad es que las espectativas eran altas y “El Bicho” no estuvo a la altura.
El partido me recordó bastante al de España el lunes, especialmente en la segunda parte, donde Portugal no acabó de generar peligro real. La estructura inicial de Portugal tenía bastante sentido, construyendo desde un flexible 3-2-5 / 3-1-6 ante un bloque defensivo en 5-3-2 de Congo bastante bien cerrado.
En el ataque de Portugal podíamos ver a menudo a Vitinha caer como un central más, dándole más rienda suelta a Nuno Mendes para subir por banda. Esto, a su vez, convertía a Joao Neves en la única referencia vertical capaz de generar peligro hacia delante.
Más allá de los estructural, el problema de Portugal era cómo utilizaron a sus creadores de juego principales. Mantener a Bruno Fernandes estático en la última línea y no acercarle a la base ralentizó bastante el juego de Portugal. Esta tendencia la hemos visto muy a menudo en este Mundial, y no ha solido acabar bien para los equipos que lo hacen.
Con jugadores tan creativos como Bruno Fernandes y Bernardo Silva tan arriba, el vacío en el mediocampo era muy grande, y la circulación se volvió bastante lenta. Esto hizo que el juego dependiese de las bandas.
Cuando Portugal conectaba sus triángulos en banda, el resultado no solía ser efectivo. Congo le pedía a sus jugadores que estableciesen marcajes individuales en esas zonas, lo que hizo que realizar carreras a las espaldas fuese tremendamente complicado.
Esto “desbloquea” la que yo considero la última clave del partido: la falta de profundidad de Portugal. Su plantilla tiene jugadores de control de élite, pero les faltó un driblador puro. Con la entrada de Conçeicao lograron generar algo más por derecha, pero la ejecución interior no fue buena dentro.
Así lo podemos ver en sus mapas de pases:

Inglaterra-Croacia (4-2)
Posiblemente el mejor partido del Mundial hasta ahora, cargado de golazos, momentos destacables y mucho, mucho contenido táctico.
Inglaterra bajo los mandos de Gareth Southgate era un equipo que, cuando conseguía adelantarse en el marcador, le servía con una victoria por la mínima y defendía ese resultado. En cambio, tras el 3-2 de Bellingham en el minuto 47, Inglaterra dio a entender al mundo que esa etapa ya pasó.
Bienvenidos a la “etapa Tuchel”.
En la primera parte, la construcción desde atrás de Inglaterra se vio constantemente expuesta. La organización era similar a la del Arsenal de Arteta esta temporada, con los centrales muy abiertos y laterales altos, buscando generar ventajas interiores con las caídas de futbolistas como Kane y Bellingham.
En redes sociales ha resultado muy curiosa la posición de Kane en este partido, ya que incluso en este partido le vimos cayendo al espacio que de normal ocuparía un central:
En cuanto al apartado defensivo, Inglaterra tenía unos marcajes claros que repitió a la hora de plantarse en un bloque más replegado:
Modric arrastraba a Rice a saltar, forzando a O’Reilly a saltar al mediocampo y, por tanto, dejando a Stones en inferioridad, obligado a cubrir carriles más amplios.
Los laterales se encontraban demasiado altos para cubrir sus espaldas, un espacio que Croacia atacó constantemente.
No todo puede ser perfecto, también hay que recordad que encajaron dos goles.
En la segunda parte, Tuchel cambió por completo las dinámicas con balón del equipo. Del 2-2-6 que formaron en la primera parte, pasaron a un 3-1-6 mucho más fluido en sus movimientos. El ajuste fue sencillo:
En la primera parte, O’Reilly cogía mucha altura y se rotaba con Gordon por la amplitud. Después del descanso, Rice se posicionó mucho más arriba, dejando un espacio por dentro que ocupaba O’Reilly invirtiéndose desde el costado.
Este ajuste cambiaría el partido por completo.
Al ser un sistema mucho más dinámico, las referencias defensivas de Croacia empezaron a colapsar, siendo muy difícil para ellos transicionar desde un bloque medio a una presión al hombre.
Al final, el resultado del encuentro habla por sí mismo. Un dominio total de Inglaterra en lo posicional, aunque con ciertos errores en defensa que todavía les cuestan goles en su casillero. Por lo general, las sensaciones son muy buenas en Inglaterra: un equipo coral, fluido en los movimientos, pragmático y cargado de reinicios que le dan sentido al juego.
Ghana-Panamá (1-0)
Uno de esos partidos en el que ambos equipos tienen serios problemas para generar ocasiones de peligro. Con apenas tres ocasiones claras en total en el partido (1 para Ghana, 2 para Panamá), fue uno de los encuentros más cerrados de lo que va de torneo.
Sin embargo, cuando ya el punto empezaba a verse bueno para ambos equipos, Ghana fue capaz de llevarse el partido en la última transición del partido.
El principal dilema en este partido sería ver cómo planteaba Ghana un bloque defensivo frente al 3-2-5 de Panamá, bastante claro en líneas generales. El resultado fue un 4-1-4-1 de los de Queiroz, donde los extremos saltaban sobre los centrales exteriores para así formar un 3v3 y que Panamá no contase con esa superioridad en la primera línea.
Por ello, la selección centroamericana se vio obligada a jugar por los costados, cosa que les salió bastante bien, ya que el 3-2-5 es un sistema que, naturalmente, genera triángulos en las bandas.
El principal objetivo de Panamá era llevar el balón al extremo de la forma más rápida posible. Ghana sabía esto, por lo que el papel del extremo ghanés en defensa se fue modificando a lo largo del partido con la intención de bloquear ese pase.
Al final, el bloque compacto de Ghana empezó a generar ocasiones y, en la última jugada del partido, sacó beneficio de un contragolpe perfectamente ejecutado que les dio el 1-0 final.
La verdad que no puedo decir mucho más del partido, porque realmente el juego se concentró en las dos claves que he tocado: el papel de los extremos en defensa y el 3-2-5 que Panamá usaba para hacer que el balón llegase a los extremos.
Un resultado que prácticamente le da, al menos, la tercera plaza en el Grupo L a Ghana. Veremos si alguna de estas dos es capaz de rascarle algún punto a Inglaterra o a Croacia, pero en principio se puede ver que están un escalón por debajo.
Uzbekistán-Colombia (1-3)
La selección colombiana arrancó con una victoria ante Uzbekistán, una debutante en la historia del torneo, ofreciendo dos caras opuestas de su juego. El conjunto de Néstor Lorenzo desarrolló al principio un fútbol lleno de energía, circulación y mucha movilidad, con una calidad suficiente para anular el bloque asiático.
Sin embargo, cuando Colombia se empezó a ver con ventaja en el marcador, bajó las revoluciones de su juego ofensivo. Cada vez pesaba más el balón en los pies y, a la hora de juego, los de Cannavaro llegaron a empatar el partido.
A pesar de esos momentos de apuro frente a los “lobos blancos”, Colombia volvió a golpear rápido consiguiendo la ventaja, que luego finiquitó al final del encuentro con el 3-1 definitivo.
Ambas selecciones salieron al campo con unas intenciones muy claras. Por un lado, Uzbekistán buscaba defender compactos en un 5-4-1, tratando de cerrar espacios por dentro y tapando las principales vías de combinación colombianas.
Por su parte, Colombia se adueñó del partido en la primera parte, partiendo de un 4-3-3 donde sería clave el triángulo del mediocampo y cómo el equipo trataría de generar peligro con acumulaciones en la banda izquierda.
Así, podíamos ver como Mojica atacaba la profundidad desde el carril más abierto y Luis Díaz se metería más por dentro en un rol mucho más libre para el jugador del Bayern de Munich.
Al Uzbekistán plantar una línea de cinco defensas, Colombia solo conseguía con esto tener una igualdad numérica en esta zona. Sin embargo, esto solo sucedería en el juego estático, ya que el recurso que explotaría Colombia una vez ahí sería la movilidad constante de sus jugadores.
Así llegaron los goles colombianos, desde el constante movimiento de los jugadores de su última línea.

Aunque, apuntar una cosa del primer gol, ya que llegó precisamente de la libertad que hemos hablado antes que tenía Luis Díaz. El futbolista cafetero bajó a la base de la jugada, donde Uzbekistán no pudo encontrarle un marcador y “Lucho” tuvo tiempo suficiente para colgar un balón al punto de penalti que fue rematado por Daniel Muñoz.
Relacionismo puro y movimiento constante, solo así se llega a los goles.
Al final, una victoria muy valiosa para Colombia, que suma tres puntos en su casillero y, tras el resbalón de Portugal, se coloca como primera de grupo momentáneamente (todavía quedan dos jornadas de esta fase, donde veremos un duelo entre ambas selecciones).
Eso sí, no cabe dudas en que, si no la seguías ya, tienes que tenerle siempre un ojo puesto a Colombia, que tiene jugadorazos en su plantilla y un plan táctico más que interesante, muy camaleónico y que se beneficia de la calidad de sus hombres en 3/4.
Ya con la primera jornada mundialista finalizada, hemos sacado análisis y datos de los 24 partidos de esta primera jornada. Obviamente, se han dado sorpresas, como los empates de España, Portugal o Bélgica. Sin embargo, esto no ha hecho más que empezar, y que nadie se olvide de que estamos presenciando un Mundial de fútbol, el torneo más grande de los deportes.
Nos vemos mañana con el inicio de la segunda jornada mundialista.
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