En cuanto a los onces iniciales, el Barcelona repetía el mismo once que jugó en Milán, con el 4-2-3-1 con Eric García como lateral derecho, la dupla de centrales que ha jugado durante toda la temporada (Íñigo-Cubarsí) y Gerard Martín como lateral izquierdo. En el mediocampo, repetían los mismos de toda la segunda vuelta (Pedri-De Jong) y en la delantera lo único que cambiaba con respecto a la temporada era Ferrán Torres en el puesto de Lewandowski.
Por parte de los visitantes, el sistema sería el mismo de toda la temporada (4-4-2), pero debido a algunas bajas la alineación sería algo diferente, empezando con la dupla de centrales, que sería algo atípica con Tchouaméni y Raúl Asencio. Debido a la lesión de Ferland Mendy, Fran García sería el dueño del lateral izquierdo y Arda Güler jugaría en el puesto de Rodrygo debido a su bajo nivel en los últimos partidos. En el doble pivote se encontraban Valverde y Ceballos y arriba Bellingham, Vinicius y Mbappé.
PRIMERA PARTE:
Desde el primer minuto del partido, se vio perfectamente la intención del Real Madrid: salir a la contra con sus jugadores, que son los más eléctricos y desequilibrantes de Europa. En una jugada en la que Cubarsí cometió un gran error, Mbappé se encontró 1v1 ante Szczęsny y el portero polaco no dudó en derribarle. Finalmente pitaron penalti y el Madrid se ponía por delante en el marcador.
Durante toda la temporada, el Real Madrid se ha caracterizado por atacar muy bien los espacios entre central y lateral. Para defender esto, Flick ordenó a Frenkie De Jong cubrirlo cuando el Real Madrid atacaba por la izquierda (zona donde lo atacaba Bellingham), además de pedirle a Lamine Yamal que bajara para generar 2v1 ante Vinicius.
Contra esto, el Real Madrid buscaba cambios de orientación hacia la otra banda, pero estos no solían hacerse a menudo debido a que Vinicius tiende a sobreexplotar su calidad individual, mientras que los cambios de orientación eran efectuados por Fran García o algún jugador cercano como Bellingham o Ceballos.
En los ataques posicionales del Barcelona, ocurrían los movimientos que han ocurrido durante toda la temporada, Raphinha atacando el espacio interior izquierdo, Gerard Martín manteniendo la amplitud, Lamine Yamal con la amplitud en la derecha y Olmo atacando el pasillo interior derecho, además de la posición de Ferrán fijando centrales. Sin embargo, también se vieron intercambios posicionales entre Olmo y Raphinha. Lo único que sucedió distinto del partido en Milán fue la posición de Eric García, que, en vez de subir la banda como lo hacía Koundé, se metía por dentro o se colocaba como tercer central en las jugadas ofensivas.
En el minuto 15, en una contra perfecta del Madrid y tras una gran jugada individual de Mbappé, el francés finalizaría el 1v1 ante Szczęsny y pondría el segundo en el partido y en su cuenta particular. Apenas 3 minutos después, Eric García pondría el 2-1 en una jugada a balón parado que fue rematada por Eric en el primer palo tras una prolongación de Ferrán Torres.
En la salida de balón del Barcelona, la estructura sería la misma de toda la temporada en sus partidos importantes: 4+2. En este partido también se pudo ver en algunos momentos a De Jong incrustándose entre centrales, como ya es de costumbre en los últimos partidos del Barcelona.
En la defensa en campo propio, el Real Madrid adoptó un sistema de juego nunca visto antes ya no solo en la temporada, sino en la historia del Real Madrid. Debido al marcaje al hombre de Valverde con Dani Olmo, como el catalán tiende a posicionarse más o menos a la misma altura que el delantero, Fede Valverde se posicionaba como un tercer central, haciendo que el sistema pasara de verse de un 4-1-4-1 a un 5-4-1.
En el minuto 31, ante un Real Madrid demasiado encerrado en su área, Lamine Yamal se encontraba un balón en el área perfecto para engancharlo de zurda al palo largo. Eso hizo. 2-2.
Apenas 2 minutos después, en una contra clásica de Raphinha, definió al palo cruzado y puso al Barcelona en ventaja. Este gol fue algo parecido al que le marcó al Inter apenas 4 días antes, con Pedri cambiando la orientación de su cuerpo y encontrando a Raphinha solo en una posición muy favorable para definir.
En una presión alta en la que Raphinha era el único jugador que presionaba arriba, Lucas Vázquez perdió el balón muy cerca de la portería cometiendo un error garrafal que dejaba a Ferrán con un marcador y que el español le pasaba el balón a Raphinha para que el brasileño definiera solo ante Courtois.
SEGUNDA PARTE:
Al descanso, Ancelotti introdujo un doble cambio, sacando a Güler y a Ceballos y dando entrada a Luka Modric y a Brahim. Estos cambios no cambiaron nada, ya que Brahim se colocó como extremo derecho y Modric ayudando a Valverde en el doble pivote.
En la presión alta, el Real Madrid se colocaba en un 4-2-3-1, con Bellingham como mediapunta, Brahim como extremo izquierdo, Vinicius como extremo izquierdo y Mbappé como único delantero. Esto también se pudo ver puntualmente en la primera parte, pero no con tanta constancia como en el segundo tiempo.
En el minuto 56, el Barcelona efectuó un doble cambio, dando entrada a Balde y a Andreas Christensen y sacando del terreno de juego a Cubarsí y a Gerard Martín. Estos cambios fueron de hombre por hombre, pero el cambio en el lateral izquierdo supondría un salto de calidad en esa posición, además de una mejor coordinación con Raphinha, con quien lleva cooperando durante la mayor parte de la temporada.
Debido a la mayor proyección ofensiva de Lucas Vázquez durante la segunda parte, esto obligó a Raphinha a seguirle y posicionarse como un carrilero, empujando a Balde a una posición de tercer central. Esto haría que el esquema del Barcelona variara a una especie de 5-4-1, aunque algo asimétrica debido a que la estructura ofensiva del Madrid también lo era.
Para presionar la salida de balón del Barcelona, el Real Madrid se posicionaba en un 4-5-1 en bloque medio, ya que Dani Olmo solía retrasar su posición en la salida para ofrecer más apoyos. En cambio, en campo propio mutaba a un 5-4-1, ya que Fede Valverde tenía como orden estricta seguir individualmente a Dani Olmo, por lo que el sistema iba variando desde 4-5-1 hasta 5-4-1 pasando a veces por un 4-1-4-1. Esta fue una de las principales claves del partido, ya que si leíste mi análisis del Inter-Barcelona, sabrás que las líneas de 5 defensas no se le dan bien a los de Flick. Si no lo has leído, te invito a hacerlo:
En el minuto 70, le daban un pase a la espalda de la línea defensiva del Barcelona a Vinicius, quién fue generoso poniendo un balón al segundo palo para que Mbappé solo tuviera que empujarla hacia el fondo de la red. Este gol supondría el 4-3 que daba esperanza a los de Ancelotti.
Con el cambio de Olmo por Fermín, Fede Valverde seguiría teniendo el mismo rol, solo que con otro jugador, aunque de un perfil muy parecido.
En el minuto 83, y tras una larga revisión de un posible penalti favorable al Barcelona que al final no fue concedido, el Real Madrid sacó del terreno de juego a Lucas Vázquez y dio entrada a Endrick. Esto trasladó a Fede Valverde al lateral derecho, a Brahim al doble pivote y a Endrick le colocó como extremo derecho. Sin embargo, ahora quien adaptaría el rol defensivo de Fede Valverde fue Luka Modric. Ese rol le duró muy poco, porque Flick sacó a Ferrán Torres para que entrara Gavi, lo que desplazó a Raphinha al delantero centro y a Fermín al extremo izquierdo. Gavi se posicionó como mediapunta.
Finalmente el partido acabó con victoria por 4-3 para los locales, que les daba media liga en un partido frenético y muy emocionante. Cada equipo tuvo sus ocasiones y en un partido de 7 goles no se podría decir que hubo muchos fallos. Los hubo. Al final, quedó un partido muy interesante y divertido.












