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ANÁLISIS TÁCTICO: INTER MILÁN 4 BARCELONA 3

ANÁLISIS TÁCTICO: INTER MILÁN 4 BARCELONA 3

El mejor partido de la Champions de la última década

EBF

El Buen Fútbol

9 de mayo de 202512 min de lectura

Empezando por las alineaciones titulares, el Barça salía con su clásico 4-2-3-1, en el que Ferrán Torres sería el único delantero debido a la duda de la lesión de Lewandowski. La línea defensiva cambió también debido a algunas lesiones muy importantes, como fueron las de Koundé y Alejandro Balde. Por ellos entraron Gerard Martín en la banda izquierda y Eric García en una posición en la que nunca se le había visto antes: lateral derecho.

Por parte de los locales, el Inter contaba con la baja de Benjamin Pavard por lesión, aunque fue duda hasta el último momento. Su esquema era un 3-5-2, es decir, un sistema con 5 defensas en la fase de repliegue, que es lo que más se le ha atragantado al Barça durante toda la temporada (por ejemplo en su partido ante el Leganés.


PRIMERA PARTE:

Lo primero que se pudo apreciar en el partido fue la estructura del Inter de Milán en salida de balón. Este sistema se ha podido ver durante toda la temporada del equipo italiano. Simone Inzaghi obligaba a Bisseck a abrirse como si fuese un lateral, mientras que Acerbi y Bastoni se abrían un poco para dar más seguridad a los “laterales” en sus subidas en esta fase del juego. No aparece en el ejemplo, pero Dumfries se situaba como un extremo, fijando al lateral rival, en este caso Gerard Martín.

Además, Hakan Çalhanoğlu se colocaba como el único pivote de apoyo a los centrales y el portero. Además, los otros dos interiores se colocaban a la misma altura, buscando ganar segundos balones en caso de envíos en largo hacia los delanteros (una característica clave en la salida del Inter durante esta temporada, ya que lo suelen hacer ante equipos que les presionan alto). Otra cosa más para destacar en la salida de balón del Inter es la posición de Lautaro Martínez, ya que Thuram se queda normalmente marcando a los centrales, mientras que el argentino retrasa un poco su posición para ofrecer apoyo y también recoger segundos balones, al igual que los interiores.

  • Además, como Dimarco atraía la marca de Eric García, los jugadores del ataque del Inter se encontraban en un 3v3 ante los defensas del Barcelona, haciéndose con la mayoría de duelos aéreos que iban hacia esa zona. Esto hacía que el Inter casi siempre optara por salir por el lado izquierdo y, si podían, buscaban atacar por la banda para luego finalizar la jugada por dentro.

Esta salida de balón era presionada por el Barcelona en una presión a la que ya nos tienen acostumbrados los culés esta temporada: la presión al hombre. En este caso, el sistema era algo parecido a un 3-4-1-2, aunque es un sistema un poco asimétrico.

En cuanto a la salida de balón de los catalanes, se colocaban en una estructura de 4+2, jugando también con el portero cuando era necesario. Esta estructura era modificada dependiendo del partido y del rival durante toda la temporada del Barça, y en este partido, Flick optó por que el equipo atrajera a más centrales y tuviesen más líneas de pase con el doble pivote formado por Pedri y De Jong.

En cuanto a la fase defensiva del Inter, en la presión alta organizaban un marcaje al hombre, dejando libre de marca al lateral del lado contrario. Sin embargo, en la fase de repliegue era cuando realmente brilló el Inter en la primera parte. Brilló sobre todo por los marcajes al hombre extremadamente agresivos que tenían Çalhanoğlu con Pedri y Dimarco con Lamine Yamal. Además, Inzaghi emparejaba a Bastoni con Dani Olmo y Acerbi con Ferrán Torres, además que Bisseck era el encargado de marcar a Raphinha y anticiparse a sus movimientos interiores. El sistema en el plan del Inter era su clásico 5-3-2 en campo propio.

  • En este partido, Lamine Yamal solía meterse por dentro, mientras que Eric García le complementaba en sus movimientos ocupando el espacio que dejaba Dimarco en la banda.

Sin embargo, en el minuto 21, Dani Olmo perdía un balón en la salida de balón que acabaría en la bota derecha de Lautaro para que el argentino la empujara a la red y pusiera el 1-0 para los italianos.

Este gol obligó al Barcelona a presionar aún más agresivo y a jugar con algo de nervios y presiones, lo que les hizo jugar más directos y perder muchos más balones.

Los minutos iban pasando, con un Barcelona más agresivo y con mucho más balón, atacando la portería defendida por Sommer, con Lamine Yamal como principal cabalgador y dirigente de todas estas ofensivas. Sin embargo, en el minuto 42, el arbitro pitó un penalti que sería anotado por Çalhanoğlu y poniendo el 2-0 que parecía poner al Inter con pie y medio en la final de Munich.

SEGUNDA PARTE:

Durante todo el partido, en la salida del Barcelona había una variante en caso de encontrar espacios interiores (cosa que sucedió durante prácticamente todo el partido): incrustar a Frenkie De Jong entre centrales. Esto ya ha sucedido en anteriores partidos del Barcelona durante toda la temporada (por ejemplo en el del Betis de Copa que hay en mi perfil, te recomiendo verlo si no lo has hecho).

Esto sucedió para dar algo más de proyección a los laterales y para descolocar la presión del Inter, que en la segunda parte había pasado a ser un 3-5-2 en bloque medio.

Además, el Barcelona se volcó en ataque en la segunda parte, colocando a muchos más jugadores en el último tercio y dando mucha más proyección ofensiva a los laterales, como ya se había visto durante la temporada con Koundé y Balde. Los interiores se colocaban a la misma altura que los extremos y además le sumaban la presencia de los laterales, buscando centros laterales de estos desde las bandas. Además, en la imagen de abajo se puede ver perfectamente la estructura 5-3-2 del Inter en defensa.

Justo así llegó el primer gol del Barça, tras un centro lateral de Gerard Martín que remató Eric García en el segundo palo con una volea extraña con el interior.

Tras el gol, el primer cambió lo hizo el Inter, sacando del campo a Dimarco para dar entrada a Carlos Augusto. Apenas tres minutos después del gol, Eric García tuvo otra ocasión clarísima que sacó Sommer debajo de los palos con una parada milagrosa. La jugada venía de un contragolpe muy bien organizado por el Barça y un pase de la muerte de Gerard Martín perfecto para que Eric solo tuviera que empujarla, pero el catalán falló.

Esa ocasión fue un gran fallo, pero en el 59 tras un centro de Gerard Martín desde una posición retrasada en el campo a la espalda de la defensa del Inter y un cabezazo impecable de Dani Olmo, el Barça igualaría la eliminatoria, poniendo nerviosos a los italianos, ya que controlaban la posesión y el ritmo del partido.

Algo que destacó ahora en el sistema del Barcelona fue su agresiva presión tras pérdida. Esta era efectuada cuando perdían el balón. En esta fase de transición, algunos jugadores salían de su posición para presionar la contra del Inter y recuperar el balón en zonas cercanas a la portería rival. Bajo este punto de vista parece una táctica sin fallos, pero el Inter encontró uno para salir a la contra. Este sucedía cuando los jugadores salían de sus zonas, siendo estas ocupadas por algunos jugadores del Inter y moviendo el balón mediante pases y combinaciones cortas para librarse de esta presión y atacar el sistema defensivo del Barça que ahora estaba desorganizado:

  • La imagen de arriba es un perfecto ejemplo de lo que estábamos explicando: De Jong salta a la presión hacia una zona abierta y un jugador cercano del Inter ocupa el espacio que ha dejado De Jong, además de que la marca de De Jong (Barella), ahora se encuentra libre y con espacio para pensar.

En una presión alta que fue recuperada y segundos después perdida por el Barcelona, Lamine se anticipó a un pase del Inter para forzar una jugada que fue revisada por el VAR por un posible penalti, pero finalmente fue falta por unos milímetros.

Después de esto, el Inter realizó un doble cambio sacando a Lautaro y a Bisseck y metiendo en el campo a Darmian y a Taremi. Estos cambios fueron de hombre por hombre, sacando a un central exterior por un central-carrilero y a un delantero por otro.

Desde ese momento, llegó la parte del partido en la que sólamente destacó una figura en el partido: Lamine Yamal. El chaval lo intentaba por fuera, metiéndose por dentro o como fuese, pero siempre encontraba un hueco para chutar o regatear.

En el minuto 77, llegarían una serie de cambios que nadie esperaría que iban a ser decisivos: por parte del Barça, Araújo por Íñigo Martínez; y por parte del Inter, Mkhitaryan por Frattesi y Calhanoglu por Zielinski. Los cambios fueron de hombre por hombre, ya que Zielinski realizaba las tareas que hacía previamente Calhanoglu, como ser el jugador que se ofrece en la salida de balón o poner en juego el balón parado, mientras que Frattesi actuaba como un interior que jugaba entre líneas e intercambiaba posiciones con Thuram normalmente, además de que ahora sería el encargado de marcar a Pedri en todo el campo, mientras que Zielinski marcaría a De Jong solamente en campo propio . Además, el Barcelona también cambió a Dani Olmo para que entrara Fermín López, que ocuparía el mismo rol, ya que Inter y Barça se encontraban ahora cómodos en el partido.

Sin embargo, cuando nadie lo esperaba, Raphinha puso el 2-3 que ponía al Barcelona en una ventaja prácticamente decisiva y que muchos hinchas se vieron en la final de Múnich. El gol apareció en una jugada en la que Pedri encontró un pase maravilloso a Raphinha en la banda izquierda y que, tras un disparo fallado con la zurda, cazó el rebota y remató con la derecha para mandarla a la red de la portería del Giuseppe Meazza.

Apenas 3 minutos después, el Barcelona sacó del campo a Ferrán Torres para que entrara Lewandowski en los últimos minutos del partido, que en su momento sólo parecían los 5 que había añadido el árbitro. Sin embargo, tras un robo de Dumfries muy cerca de la portería rival, el holandés pondría un centro para que Acerbi (nadie sabe qué hacía Acerbi ahí) marcara un golazo en el primer palo. De esta forma nos iríamos a la prórroga.

PRÓRROGA:

Al principio de la prórroga, el Barça seguiría siendo el clásico dominador del partido, teniendo el balón y mostrando personalidad con su juego eléctrico en el último tercio, sobre todo con las internadas de Lamine para orientarse hacia su zurda y buscar disparos, pases o centros que pudieran acabar en ocasiones de gol. La mayoría de estos disparos durante el final de la segunda parte y toda la prórroga fueron escupidos por el palo o por la gran figura del partido: Yann Sommer.

En algunos momentos de la prórroga, la salida de balón del Inter se vio algo modificada, ya que Acerbi subía su posición para actuar como doble pivote junto a Zielinski. Lo que no cambiaría en la salida de balón eran los balones largos hacia los delanteros y sobre todo a la posición de Denzel Dumfies.

En el 97, Eric Garcia le dio el testigo a Héctor Fort en el lateral derecho. En este mismo minuto ocurrió el hecho que prácticamente terminó el partido: el gol de Fratessi. En una carrera y muy buena acción técnica con el cuerpo de Thuram, el francés se la pasaría a Taremi para que éste se la diera a Fratessi y este acabara con una muy buena finalización al palo largo.

Tras el 4-3, el sistema defensivo del Inter no cambió, pero si que varió su altura, ya que pasaron de presionar alto y agresivo a un bloque medio-bajo, sin arriesgar con la altura de la línea defensiva ni abrir muchos espacios entre líneas.

La única idea que aparecía ahora en la cabeza de Simone Inzaghi en cuanto a lo ofensivo era salir a la contra con la energía restante de sus jugadores y defenderse con todo el espíritu y corazón posible.

Ya en la segunda parte de la prórroga, el Inter introdujo el cambio de Stefan De Vrij y sacó del campo a Dumfries, que se había marcado un partidazo en esa banda derecha como carrilero-extremo.

Además, como el bloque defensivo del Inter había bajado, la salida de balón de los españoles era más sencilla y por tanto podían subir al doble pivote a posiciones del último tercio para asegurar profundidad y peligro en esa zona del campo, además de sobrepoblar la zona para generar posibles superioridades.

Además, en los últimos 10 minutos de partido, el Inter cambiaría su esquema en la fase defensiva, ya que apenas tuvieron el balón en la segunda parte de la prórroga. El nuevo esquema sería un 5-4-1 con Taremi como extremo izquierdo y Thuram como único referente a la contra, además de seguir en el bloque bajo con las líneas bastante juntas.

Finalmente, el partido acabaría y el Inter de Milán certificaría su pase a la final de la Champions. Yo creo que el Barcelona fue superior durante todo el partido, y no solo lo digo yo, también lo dicen los datos y los protagonistas del partido. Sin embargo, el Inter supo defenderse bien, presionar arriba y fue más determinante en los minutos clave, ya fuese por el factor cancha o por intensidad, pero lo que está claro es que el Barcelona peleó el partido hasta el último momento y demostró que será un equipo temible en Europa durante los próximos años.

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