Analizando las alineaciones titulares, el Atlético de Madrid propondría un once con Giménez y Le Normand como dupla de centrales y De Paul y Koke como doble pivote. La principal ausencia sería la de un extremo izquierdo puro, ya que en principio sería Barrios el que ocuparía esa posición. En la delantera, el Cholo volvería a dejar en el banquillo a Griezmann para darle la titularidad a un Sorloth que venía de marcar 4 goles ante la Real Sociedad en casa.
PRIMERA PARTE:
Lo primero que pudimos ver en el sistema defensivo del Atlético de Madrid fue su 4-4-2. Esta estructura defensiva se ha visto durante toda la temporada en el equipo de Diego Pablo Simeone, salvo en algunos partidos puntuales como ante la Real Sociedad (tanto fuera como en casa).
La primera línea de presión estaba formada por Julián Álvarez y Sorloth. El argentino tenía la instrucción de defender líneas de pase hacia los jugadores del lado derecho del Osasuna, mientras que Giuliano Simeone actuaba en un rol de extremo-carrilero. Esto era porque cuando el juego estaba volcado por el lado derecho (lado más débil en la estructura defensiva del Atleti), la línea defensiva de los visitantes se movía hacia ese lado para apoyar a Javi Galán y para realizar la cobertura. Eso dejaba un espacio libre en el lado contrario que era ocupado por Giuliano.
El Osasuna sin embargo proponía una presión al hombre muy alta, como ya ha recibido el Atlético de Madrid en sus partidos contra el Sevilla, Betis o Celta. Esta presión no es precisamente la que mejor se le da al Atlético de Madrid.
El Atlético de Madrid normalmente saca el balón en una estructura de 4+1 o 4+2 dependiendo del rival y de los jugadores que utilice. Si juegan dos pivotes menos posicionales y más ofensivos (como De Paul y Barrios) suelen utilizar la segunda estructura, mientras que si tienen en el once a un futbolista más experimentado e inteligente tácticamente (Koke), sólo sería necesaria la primera.
En este partido, vimos la estructura 4+1 con Koke como único pivote, aunque estaba ayudado por De Paul y Barrios, quienes estaban en posiciones más ofensivas como interiores. A veces se pudieron ver intercambios posicionales entre jugadores, como el de De Paul con Llorente en el lateral derecho, ya que a veces el argentino tiende a incrustarse en el espacio entre el central y el lateral derecho para proyectar más al lateral en ataque y ofrecer una línea de pase más en ese costado derecho.
En cuanto a la amplitud del equipo, el Atlético de Madrid buscó abrir un poco el sistema defensivo muy cerrado del Osasuna en este partido, y el primer paso para ello es mantener la amplitud y estirar las líneas del rival. Esta amplitud era generada en la banda izquierda por Javi Galán, quien era seguido por el extremo rival. Por la derecha, había muchos generadores de amplitud, pero principalmente el encargado de ello sería Giuliano Simeone. Otros jugadores que generan la amplitud cuando Giuliano Simeone se mete por dentro son Marcos Llorente o Rodrigo De Paul en su intercambio posicional con el español, aunque normalmente sería Llorente el que doblaría a Giuliano y buscaría centros al área.
Sin embargo, a pesar de la superioridad del Atlético de Madrid con balón, en una jugada a balón parado algo aislada llegó el primer gol del partido, con un remate de Alejandro Catena de cabeza para poner el 1-0 a favor de los locales.
Después del primer gol, el Atlético de Madrid se vio obligado a dar un paso adelante en su presión, realizando ahora una presión al hombre. Este cambio de presión no cambiaría el sistema defensivo del Atleti en campo propio, el cual seguiría siendo un híbrido entre el 4-4-2 y el 5-3-2, dependiendo de la posición de Giuliano, que ahora tendría que seguir a Bryan Zaragoza en la máxima amplitud en el carril derecho.
En el partido se pudo ver perfectamente el 4-3-3 que propone el Atlético de Madrid en la salida de balón. Este se consigue con Julián Álvarez cayendo al extremo izquierdo y Giuliano como extremo derecho, además de Sorloth fijando a los centrales rivales. El objetivo de esta salida de balón sería acumular muchos jugadores en el centro del campo y atacar espacios en las bandas ante el cerradísimo sistema defensivo del Osasuna.
SEGUNDA PARTE
Al inicio de la segunda parte, El Cholo introdujo cambios, sacando del campo a Giuliano Simeone y a Javi Galán para que entraran Samuel Lino y César Azpilicueta. Estos cambios modificarían el sistema del Atlético de Madrid, ya que ahora el equipo pasaría a un 3-5-2, con Azpilicueta, Giménez y Le Normand como tres centrales; Barrios, Koke y De Paul en el mediocampo y Julián y Sorloth en la doble punta, con Llorente como carrilero derecho y Lino por la banda izquierda.
Esta disposición de los jugadores duraría poco, ya que debido a una caída muy dura, Pablo Barrios se lesionó y tuvo que ser sustituido por Nahuel Molina, lo que llevó a Marcos Llorente al mediocampo.
Sin embargo, la salida de balón seguiría siendo la misma que en la primera parte, en el 4-3-3, sin embrago, los movimientos para colocarse en ese sistema serían distintos. César Azpilicueta se abriría para colocarse como lateral izquierdo, mientras que los otros dos centrales se colocaban como es de costumbre. Nahuel Molina se colocaría como lateral derecho y Samuel Lino como extremo izquierdo.
En cuanto a la fase defensiva del Osasuna, los locales seguirían presionando alto en su presión al hombre, pero se sentirían muy cómodos defendiendo en campo propio en un 5-4-1, juntando las líneas y colocando a Aimar Oroz en un marcaje individual junto a Rodrigo de Paul.
Una herramienta más que se ha utilizado en la salida de balón del Atlético de Madrid durante el partido fue la incrustación de Koke entre los centrales para formar una línea de 3, lo que haría que Rodrigo De Paul bajara un poco su posición para colocarse como pivote, dando algo más de libertad entre líneas por la zona izquierda a Pablo Barrios y a Marcos Llorente por la derecha en la segunda parte.
En el minuto 61, Diego Pablo Simeone sacó del terreno de juego a Julián Álvarez, que había estado prácticamente desaparecido durante todo el partido al no encontrarse con acciones en ventaja y también sentó en el banquillo a Koke. Los encargados de sustituirlos fueron Antoine Griezmann y Ángel Correa. Esto supuso otro cambio de dibujo en el equipo madrileño, ya que volvieron al 4-4-2, colocando a Correa en el extremo derecho, a Griezmann junto a Sorloth en la doble punta y a Llorente y De Paul en el doble pivote.
Estos cambios vendrían acompañados del cambio de Gallagher apenas 5 minutos después, lo que posicionó al inglés en el extremo derecho y recolocó a Ángel Correa como delantero centro. La clara intención de Simeone con todos estos cambios sería darle más fluidez al juego de su equipo y buscar atacar más espacios en el sistema defensivo del Osasuna.
El 4-4-2 del Atlético de Madrid no sólo se vería en el sistema general, sino que también se podría ver en su bloque alto de presión. Aunque esta presión fuese superada, el 4-4-2 se mantendría como sistema defensivo del equipo rojiblanco, que parecía que no tenía rumbo y que no paraba de realizar cambios de sistema que no parecían llevarle a ningún sitio.
Y tanto, porque en el minuto 82 llegaría el segundo gol del Osasuna tras un centro lateral desde el lado izquierdo para que Ante Budimir rematara en el primer palo y marcara un auténtico golazo ganándole el duelo a Le Normand y tirándose en plancha para rematar ese centro.
Este gol remarcaría la debilidad ante centros laterales y balones aéreos del Atlético de Madrid en este partido, ya que encajó dos goles de cabeza, que eran el mismo número de goles de cabeza que había encajado el equipo durante las anteriores 35 jornadas de liga.
En conclusión, fue un partido muy lento en el juego del Atlético de Madrid, que dominó el ritmo del partido de la segunda parte, pero que no consiguió el gol del empate y lo pagó caro encajando el segundo gol que dejaba la derrota sentenciada.










