La Bundesliga es una liga en la que no puedes dar nada por hecho. Tiene un magia que, a pesar de estar casi siempre controlada por un dominante Bayern de Munich, hay algunos años que nacen joyas que acaban dándote alguna sorpresa. Hace un par de años, el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso sorprendió al mundo entero sin perder ni un partido en su conquista del título alemán. Este año, aunque con menos ruido, el Hoffenheim ha conseguido alzarse en el tercer puesto de la clasificación de la Bundesliga.
Los entrenados por Christian Ilzer han resultado una sorpresa habiendo superado ya la cantidad de puntos con respecto a su anterior temporada (llevan 42, el año pasado terminaron la campaña con 32 puntos). Ilzer, quien ha mantenido toda su carrera en Austria, ha sido el director de orquesta de un equipo con valentía, carácter y una presión asfixiante que ha sorprendido a la mayoría de sus rivales.
La flexibilidad táctica de Ilzer
Durante toda la temporada pasada, Christian Ilzer varió entre el 4-2-3-1 y el 3-4-3 como sistemas de juego principales.
Sin embargo, esta temporada el equipo alemán se ha caracterizado por el gran abanico de sistemas de juego que es capaz de utilizar sin obligar a sus jugadores a cambiar drásticamente de rol. Este sistema se ve modificado dependiendo de el rival que tengan delante, mostrándose así como un equipo muy camaleónico.
Como podéis ver en la imagen de abajo, el Hoffenheim no ha utilizado un único sistema más del 25% de las ocasiones. Esto habla de lo complicado que puede ser preparar un partido tácticamente ante este tipo de equipos.
Como se ve en la imagen superior, el 4-4-2 es el sistema que más han utilizado durante la temporada. Esto es principalmente por su salida de balón, en la que el equipo mantiene el 4-4-2 pero manda a sus mediocampistas de banda más arriba, modificando así el sistema a un 4-2-4.
Ante este tipo de salidas de balón, los rivales buscan principalmente que el Hoffenheim no salga por el carril central. Lo bueno de este sistema es que también cuenta con 2 jugadores en cada banda. Esto es especialmente eficaz ante equipos que no sacrifican a sus extremos en fase defensiva, lo que permite esa sobrecarga en las bandas para luego mandar centros al área.
Ilzer es un amante de esas sobrecargas en banda para aislar a los rivales en esas zonas amplias del campo. Utilizan esta estrategia para, cuando en una banda los rivales logran bascular y igualar en marcas, poder realizar un cambio de orientación y encontrar el lado débil del oponente.
Hablando ya de nombres propios, el lateral derecho Coufal ha tomado un rol importante en este tipo de acciones. El checo es un lateral de los de siempre, que es capaz de llegar hasta línea de fondo para poner balones al área o cambiar la orientación del juego.
Una vez que el equipo logra cambiar la orientación del juego al lado contrario, los delanteros del Hoffenheim realizan un movimiento hacia el área. Esto es de vital importancia que se coordine con el pase, ya que, de realizarse coordinadamente, la línea defensiva del rival quedará expuesta a la duda de bascular o replegar. Además, este desmarque de los delanteros es importante en caso de que el extremo quiera poner balones al área o buscar una pared y quedar solo en la frontal.

El delantero croata Andrej Kramaric es el principal buscado en este tipo de centros. El goleador que ya acumula 9 goles en 21 partidos es capaz de interpretar a la perfección este tipo de jugadas y sabe cuando entrar y cuando mantenerse en la frontal del área. Cuenta con un entendimiento de los espacios brutal.
Poniendo la vista en la temporada pasada, en la que el equipo jugó más con sistemas de tres centrales, podemos ver como su construcción pasaba a el famoso 2-3-5. A pesar del 3-4-2-1 inicial, los alemanes trataban de fijar a la línea defensiva rival con hasta 5 jugadores, aunque los delanteros tuviesen mucha movilidad para caer en esos espacios entre líneas.
En la imagen de abajo de un partido contra el Eintracht de Frankfurt, Coufal es el jugador que se invertía hacia dentro para formar esa estructura de 2+3 en salida de balón. Esta es otra de las opciones del equipo que, como ya habíamos dicho antes, se muestra muy camaleónico dependiendo del rival que tenga delante.
Profundizando más en esa jugada, podemos ver como Coufal recibe y lanza en la profundidad a Wouter Burger, que supera a su marcador por detrás para después poner un centro lateral y marcar gol.
Un gol construido desde atrás y con mucho protagonismo en las bandas, la superioridad y el posterior balón al área. Un gol muy Hoffenheim.
Es esta variabilidad la que no solo ha dificultado presionarles, sino también defenderlos en el último tercio.
La presión alta del Hoffenheim
El Hoffenheim es quizás el equipo que mejor presiona de toda Europa. Viendo sus partidos, es muy interesante ver como fuerzan a sus rivales a perder en zonas peligrosas. Esas zonas en las que el Hoffenheim presiona con especial agresividad y que deja sin tiempo para pensar a su rival.
El Hoffenheim es un equipo que promedia 32.1 pérdidas rivales en zonas de peligro por cada 90 minutos. Es una métrica impresionante, que describe su rock and roll como no solo el mejor de la Bundesliga, sino también como el mejor de toda Europa.
Además, son un equipo que promedia apenas 9.8 PPDA y han forzado 178 robos altos en lo que va de temporada. Un equipo que asfixia al rival desde el primer pase y que roban el balón gracias a su agresividad colectiva.
Sin embargo, no son un equipo que destaque tanto por su presión sobre la salida de balón rival, sino más bien por la gran presión tras pérdida del equipo alemán. Son un club que trabajan mucho y son increíblemente rápidos a la hora de presionar tras una pérdida propia.
Vamos a ver un ejemplo de su victoria frente al Bayer Leverkusen por 1-0.
En primer lugar, el Hoffenheim busca un balón en largo en una salida de balón. El equipo pierde el balón, pero tienen 4 jugadores cerca de la zona del balón y todos van a presionar y a eliminar cualquier línea de pase cercana.
Fuerzan la pérdida de balón y logran un pase rápido a la espalda de la defensa que finalmente conduce a un centro bastante peligroso al área.
En cuanto a su estructura de presión alta, el Hoffenheim suele situarse en un 4-4-2 estático en campo rival. No son un equipo que busque tanto una presión al hombre, sino que parten desde el dibujo de su 4-4-2 y se mantienen sólidos en esa idea.
Son un equipo que, desde lo colectivo, buscan que el rival no pueda salir desde el carril central. Orientan la salida rival hacia los costados.
Cuando consiguen orientar esa presión del rival hacia el costado y el balón llega al lateral oponente, allí el Hoffenheim iguala numéricamente marcas y trata de acosar al poseedor de balón.
Sin embargo, esto puede ser un error clave si se ven superados en estas ocasiones. Entonces, quedarían expuestos al contragolpe, algo que es natural debido a la agresividad del planteamiento del equipo alemán.
De hecho, son el segundo equipo que más disparos concede en situaciones de contragolpe, solo por detrás del Mainz.
Jugadores clave del Hoffenheim
La plantilla del Hoffenheim es una mezcla perfecta entre la juventud con talento y la experiencia de jugadores más veteranos.
En el mercado de fichajes veraniego, el fichaje de Asllani desde el Elversberg de segunda división fue el fichaje principal del equipo. Había marcado 18 goles en la segunda división alemana y, a día de hoy, está mostrando un gran nivel en la máxima categoría del fútbol alemán.
Asllani ha marcado seis goles, lidera al equipo en goles esperados y ha logrado cifras realmente impresionantes:
Con un valor de mercado de 30 millones, Asllani ha demostrado un gran nivel desde su posición de segundo delantero / falso nueve. Un jugador muy agresivo en sus pases y que genera mucho peligro desde su primer toque. Muy activo en el apartado de asistencias y en su preparación del disparo.
Leon Avdullahu ha sido un jugador muy importante también en el centro del campo del Hoffenheim. Un jugador que da la sensación que está en todas partes y que es una pieza clave de la mejora defensiva del Hoffenheim.
Es el tercer mejor recuperador de toda la Bundesliga, con hasta 105 recuperaciones esta temporada desde su posición de mediocentro. Un jugador que se mueve por el centro del campo con comodidad y que es muy importante en el apartado de recuperaciones e intercepciones.
El Hoffenheim es un equipo agresivo, de autor y que se ha ganado ese tercer puesto en la tabla de la Bundesliga a base de presión y de trabajo. Un club que el año pasado estaba en la ruina a punto de descender y este año ha demostrado que puede llegar a jugar la Champions League y plantarle cara a clubes grandes.
Un club agresivo en la presión, con unos movimientos muy determinados en la fase con balón y con unos jugadores importantes. ¿Te gusta esta nueva sección de análisis? Me gustaría saber tu opinión. Te leo.


















