En cuanto a las alineaciones iniciales, el PSG saldría con un once bastante potente a pesar de la baja de Dembélé por lesión. En el puesto del francés entró Gonçalo Ramos, que actuaría como un 9 más tradicional, ya que Dembélé solía actuar como una especie de “Falso 9” con mucha movilidad por todo el campo y siendo este una pieza especialmente importante en la presión alta del equipo.
Por parte del equipo colchonero, saldrían con su clásico 4-4-2, con Llorente como lateral derecho y Javi Galán en la izquierda, tal y como se esperaba. En la dupla de centrales se encontraban Le Normand y el recién firmado Lenglet. Como novedad en el extremo izquierdo, Samu Lino se haría con la titularidad, siendo este puesto uno de los que más a cambiado durante toda la temporada. Arriba, Julián y Griezmann serían los encargados de ser las referencias del equipo.
ANÁLISIS TÁCTICO
El sistema del PSG y sus intenciones ofensivas
Primero comenzaremos hablando de cómo juega ofensivamente el mejor equipo de Europa durante esta 24/25. Los de Luis Enrique han destacado durante toda la temporada por la posesión del balón, la fluidez de su juego, la presión alta y la gran importancia de sus laterales y delanteros. Empezaremos hablando de lo último, ya que los laterales del PSG tendrían roles distintos:
Hakimi buscaba mantener constantemente la amplitud por la banda derecha, obligando a que le marcara tanto el lateral izquierdo (Javi Galán) como el extremo izquierdo (Samu Lino). Finalmente, sería este último el que le marcaría, formando una especie de línea de 5.
Por el otro costado, Nuno Mendes solía ser el encargado de atacar el pasillo interior derecho. Giuliano tuvo el rol de marcarle individualmente durante toda la primera parte, y en campo propio también sería importante.
Además, la intención del PSG por los costados sería clara: atraer para luego atacar la espalda:
En cuanto a la salida de balón del equipo parisino, los de Luis Enrique formarían su clásico 4-3-3 desde campo propio, en el cual solían tener superioridad numérica en el mediocampo debido al sistema de presión del Atlético de Madrid (4-4-2). Esto dejaba en múltiples ocasiones a Vitinha con espacio y tiempo suficiente para girarse.
Sin embargo, cuando ya habían superado la presión del Atlético de Madrid, el equipo adoptaba un sistema distinto, ya que pasaría a un esquema con 3 centrales, dejando que Hakimi cogiese profundidad por el costado derecho y obligando a un jugador a colocarse como tercer central. Normalmente, este espacio era ocupado por Fabián Ruiz o Nuno Mendes, aunque también se vio ocupado por Vitinha. Cuando era ocupado por un mediocentro, Nuno Mendes sería el encargado de atacar el carril interior izquierdo.
Por último, hablaremos de la fórmula por la cual el PSG hizo más daño al Atlético de Madrid, sobre todo durante la primera parte. Esta sería protagonizada por Doué, Joao Neves y Hakimi. Estos jugadores serían los encargados de generar superioridades por el costado derecho del PSG, ya que el Atlético de Madrid estaba volcado en defender el costado izquierdo, que se veía constantemente atacado por las entradas de Nuno Mendes, las diagonales de Kvaratskhelia o las conducciones de Pacho. Así llegó el primer gol, combinando esto con el ataque a la espalda de Javi Galán por parte de Hakimi.
Además, analizaremos la segunda intención ofensiva del PSG durante este partido, la cual curiosamente también se vio en la final de la Champions contra el Inter. Esta constaba en atacar rápidamente la espalda rival cuando el Atleti se volcaba en campo rival con todos sus jugadores, tal y como se vio en la jugada del 2-0.
Esta jugada acabó en los pies de Vitinha, que, tras una breve conducción, pondría el balón al fondo de la red para poner el 2-0 al borde del descanso.
La evolución defensiva del Atlético de Madrid
Ahora hablaremos en detalle de cómo se defendió el Atlético en este partido, ya que empezarían con unas intenciones y acabarían con otras.
Nada más comenzar el partido vimos unos patrones que se repetirían hasta el final de la primera parte: los marcajes individuales. Estos eran concretos, ya que pudimos ver los siguientes:
De Paul-Fabián Ruiz. Este sucedía cuando el mediocentro español no se colocaba como tercer central a la hora de crear la jugada.
Pablo Barrios-Joao Neves. Esta se vio constantemente durante los primeros 30 minutos de partido, antes de que el Cholo introdujera un cambio táctico para evitar que Vitinha girara con facilidad.
Giuliano-Nuno Mendes. Esta se vio durante toda la primera parte, hasta que Koke entró al campo.
Lino-Hakimi.
Durante la primera parte, el Atlético apostaría por una presión alta, obligando al PSG a jugar por las bandas y ahí formar una trampa de presión con los jugadores cercanos. Cuando esta presión era superada, el bloque del Atlético pasaba a un 4-4-2 en campo propio, manteniendo los emparejamientos individuales. Sin embargo, este sistema de presión apenas funcionó, ya que el PSG se dio cuenta de que podrían salir por el centro con demasiada facilidad con un simple pase directo hacia Vitinha, por lo que el Cholo modificó su sistema de presión: ahora Barrios sería el encargado de saltar hacia Vitinha, mientras que Joao Neves sería marcado por Lenglet, con el central francés saltando y anticipándose hacia pases en busca del mediocentro portugués del PSG.
Nada más comenzar la segunda parte, el Atlético introdujo el cambio de Koke por Samuel Lino. Este cambio llevó a Giuliano a la banda izquierda y a De Paul al lado derecho para que Koke pudiera colocarse en el doble pivote junto a Pablo Barrios. Durante el comienzo de la segunda parte hasta el minuto 75, el Atlético de Madrid se mostró mucho más agresivo en la presión, llevando a Koke a un emparejamiento defensivo individual frente a Fabián Ruiz. Además, la presión tras pérdida del Atlético de Madrid se mostraría mucho más agresiva, intentando frenar cualquier contragolpe y mostrando mucha más madurez táctica y defensiva con la entrada de Koke.
Tanto fue así que el 2-1 que posteriormente sería anulado por una falta de Koke a la hora de robar el balón llegaría tras una gran presión colectiva.
A pesar de que el gol fue anulado, el Atlético estaba demostrando que le podía plantar cara al campeón de Europa aún con 2-0 abajo en el marcador. Sin embargo, llegó la jugada que sentenció el partido: la expulsión de Lenglet. Esta fue clave en el equipo, ya que en defensa contaban con una línea de tres muy pobre y que tendrían colocado a Griezmann como pivote (una mala decisión). Así, llegaron el 3-0 y el 4-0, con jugadas que no tienen explicación táctica pero muy desafortunadas para la defensa del Atleti.
Las instrucciones del Cholo
Hubo algunas decisiones del entrenador argentino que resultaron claves de cara a próximos partidos. Por ejemplo, cuando la salida de balón se complicaba, el Cholo demandaba a los suyos que buscaran el balón largo hacia el otro costado, lo cual le sirvió sobre todo tras la entrada de Sorloth al partido en el minuto 69. Para mí, el noruego entró demasiado tarde al partido, ya que su juego aéreo podría haberle asegurado muchas jugadas en salida de balón al Atlético, pero Diego Pablo Simeone decidió confiar en Correa y Gallagher, que estuvieron desaparecidos desde su entrada en el partido.
Otra instrucción que dio el Cholo a sus jugadores era la de que Griezmann se colocara como “falso delantero” y Julián actuara como referencia. Esto era una muy buena opción para jugar entre líneas y despistar a los centrales con su marcaje, pero la intensidad de Griezmann no fue suficiente para que el plan funcionase. La entrada de Correa tampoco mejoró este aspecto, ya que el argentino se colocó como extremo derecho y buscaba atraer la marca del lateral para que el delantero atacara su espalda:
La última instrucción destacada fue la que le dio a Rodrigo De Paul tras la entrada de Koke, la cual llevó al argentino a la posición de extremo derecho. Su rol consistía en actuar como una especie de “falso extremo”, el cual se metía por dentro para atacar el carril interior o generar superioridades en el centro del campo. Esto lo hemos visto durante la temporada rojiblanca con Gallagher, cuando el inglés se situaba como extremo izquierdo. Además, De Paul se colocaría por dentro también en la fase defensiva, marcando a Nuno Mendes y cerrando líneas de pase hacia los interiores del PSG.
En conclusión, vimos un gran partido por parte del PSG, con errores tácticos del Atleti que el equipo de Luis Enrique supo aprovechar casi al instante. En cuanto al resultado, me parece un poco abultado, pero realmente destaca lo que fue el partido: un baño por parte del PSG. El equipo parisino contó con el 74% de la posesión, mientras que el Atleti solo tuvo el 26%. Prometía ser un partidazo y lo fue, pero por parte de un solo equipo, que demostró que era el mejor merecidamente.









