Esta vez, el Real Madrid fue el vencedor de “El Clásico”. Después de 4 derrotas consecutivas frente a los de Hansi Flick la temporada pasada, esta vez Xabi Alonso supo explotar las debilidades de los culés y bloquear por completo su sistema en caja en el mediocampo, además de superar por completo su línea adelantada, la cual cada vez está fallando más en el sistema del Barça. Los clásicos son partidos de rivalidad y, últimamente, “masterclass”, y eso lo sabía el Bernabéu. Vamos a analizarlo más en profundidad.
Si tuviera que hacer un razonamiento partido, claramente sería el siguiente:
Un Madrid bastante más trabajado y con un notable estudio del rival. Algo impensable de haber sido Ancelotti el entrenador. Para el madridista, Xabi Alonso ahora mismo debería ser la figura del equipo (sí, más que Mbappéo Vini).
Las claves de “El Clásico”
Lo primero que me gustaría comentar fue la variante táctica que aplicó Hansi Flick al partido. Una variedad que veríamos en juego hasta el minuto 70 y que nunca había visto antes en el equipo de Hansi Flick.
Hablemos de los tres centrales. Una táctica que mucha gente considera defensiva al tener el balón, pero es todo lo contrario. Si piensas eso, quiero que reflexiones lo siguiente:
“Si un equipo ataca con línea de 3 (defensiva según tu punto de vista), contará con 3 jugadores en la base. Sin embargo, si ataca con una línea de 4, tendrá 4, uno más que si jugase con los tres centrales. ¿Cuál es más ofensiva ahora?.
Principalmente, Hansi Flick utilizó esta línea para 3 ideas clave:
🧠 Para proyectar a Balde y que Rashford pudiese entrar por dentro
🧠 Para tener una buena base en caso de pérdida
🧠 Para tener superioridad sobre la primera línea de presión del Madrid
El Barça decidió innovar con su sistema de tres centrales, lo que principalmente buscaba encontrar la caja en el mediocampo.
Otra de las características clave del equipo culé es la caja en el mediocampo. Una estrategia bastante moderna empleada por equipos como Bayern de Munich o Chelsea que usa al doble pivote y a dos jugadores avanzados en forma de cuadrado para generar superioridades numéricas en el centro del campo.
👉En este partido, Pedri y De Jong serían la base de la caja, mientras que como jugadores avanzados se encontrarían Rashford (que comenzaba como extremo y se metía por dentro siempre que podía) y Fermín, que estaba constantemente flotando en “su zona” (ahora hablaremos de ello).
Ejemplo de la estructura en caja del Barcelona cuando tenía el balón, la que le permitía tener una superioridad clara en el mediocampo.
Pero… ¿cómo defendía esto el Real Madrid?
A priori, parece una táctica prácticamente indefendible, con los jugadores del Barcelona colocados estratégicamente para generar una superioridad con 4 jugadores en el mediocampo. Sin embargo, aquí es donde entra lo que yo llamo:
📛 EL FACTOR XABI ALONSO
Un entrenador que realmente se preocupa por su equipo y le mete una intensidad brutal, además de un estudio exhaustivo del rival. El Real Madrid debe tratarlo como un hijo, porque hace muchos años que Florentino no ve a un entrenador así.
Ya hemos hablado muchas veces por aquí que cuando el extremo se mete por dentro y hay otro jugador que le desdobla en la banda se genera una duda en el lateral que defiende. Más aún si ese movimiento desencadena un cuadrado en el mediocampo imposible de defender para el Madrid en los últimos partidos.
👉 Sin embargo, ¿te sorprenderías si te digo que la clave estuvo en Bellingham?
El inglés tuvo que seguir a Balde en todos sus movimientos. En este partido, seguramente por el miedo de dejar libres a nombres como Mbappé o Guler al espacio. el lateral español no atacó del todo bien la profundidad en la banda derecha, lo que favoreció aún más a Bellingham, que no tendría que recorrer tantos metros hacia atrás para defender.
Bellingham seguía a Balde, que no atacaba la profundidad por miedo a un ataque a su espalda de Guler o Mbappé en caso de pérdida en campo rival.
Esto le daba libertad a Fede Valverde de seguir a Rashford en sus movimientos, ya que el inglés no solía asociarse en el mediocampo, sino más bien fijar a defensores en el carril interior y atacar la espalda cuando fuese necesario (como en el gol de Fermín).
🤔 Eso hizo que, si vemos el siguiente mapa de pases desde el minuto 1 hasta el 80, podamos observar que ese pase de Pedri a Rashford o de De Jong a Fermín (que estuvo secado por Tchouaméni) NO EXISTIERA.
Mapa de pases de ambos equipos en la mayor parte del partido.
Sin embargo, no todo estaba solucionado para los de Xabi Alonso, ya que no tenían superioridad o igualdad en 1 zona del campo en específico: la base de la jugada.
Ya hemos comentado antes la importancia que tenía la línea de 3 del Barcelona atrás con balón, con la que podían tener superioridad sobre la primera línea del Madrid. Si has leído mis anteriores artículos sobre el Madrid (si no ve a leerlos si te apasiona este mundillo), podrás saber que Xabi es un entrenador al que le gusta tener superioridad en cualquier zona del campo, y es muy meticuloso con ello.
Por ello, en el minuto 10 de partido, pudimos ver lo siguiente:
“¿Pero qué hace Guler? ¿Por qué da Tchouaméni un paso al frente? Fermín solo entre líneas nos puede destrozar!! Estamos perdidos 😭😭
Tranquilo madridista. Esto no fue así. Si lo ves, ahora ninguno de los jugadores de la base de la jugada del Barcelona podían tener alguna opción de conectar con los jugadores avanzados, lo que llevó a un balón atrás y vuelta a empezar.
✅¿Arriesgado? Sí
✅¿Efectivo? También
De esta forma, el Madrid de Xabi Alonso consiguió destrozar el sistema en caja del Barcelona. Con una serie de marcajes individuales y movimientos estratégicos, todo podía funcionar. Eso sí, no era una estrategia muy conservadora.
Pero, vamos al grano:
¿Por qué no lograba salir en corto el Barcelona?
Una de las principales preguntas que se haría cualquier aficionado culé viendo el partido. El Barcelona era una máquina de sacar el balón en corto en su época dorada. Un estilo de tiki-taka que se basaba en el buen trato de balón y la eficacia desde atrás.
🤔 Por unos factores o otros, el Barcelona en este partido no era así.
Muchos dicen que el Barça de este clásico no era el famoso “Barça de Flick”. Era otro. Era el “Barça dominado”. Un Barça que ya vimos ante el PSG o el Sevilla, pero que hoy se ha dado a conocer un poquito más.
Esto no fue problema del Barça. Fue, una vez más, mérito del Real Madrid.
Últimamente hemos hablado mucho de la mala presión del Madrid y de por qué era un aspecto que frecuentemente fallaba (pincha aquí si quieres ver el post completo). Normalmente, Xabi Alonso, tan aficionado a las superioridades numéricas, quería dejar a un jugador más sobre el delantero rival. Esto solía quedar con los dos centrales sobre el delantero rival, quedando en superioridad numérica y posicional ante un posible balón en largo rival.
Sin embargo, en este partido no fue así, ya que los de Xabi Alonso decidieron arriesgar y tratar de ir a la presión al hombre en todo el campo, arriesgando también atrás, quedando Militao en 1v1 frente a Ferrán Torres.
Esto llevó a los jugadores del Barcelona a que, al no tener ninguna opción viable de pase en corto, buscar a Ferrán en el duelo aéreo, de los cuales no ganó ni uno. Creo que se debe a un factor individual, no táctico, pero sin duda es algo que el Barcelona se tiene que hacer mirar cuando no puede contar con Lewnadowski.
Un ejemplo de la presión individual del Madrid, más arriesgada de lo normal, peo más efectiva de lo normal.
De esta forma llegaría el primer gol de Mbappé, que luego sería anulado por un fuera de juego del jugador francés algo polémico. Ahora, esto no sería lo único que falló en el Barcelona, de hecho, ahora vamos a ver lo más preocupante.
El Barça sin balón, un auténtico desastre en todos sus aspectos
😔 Sin duda esta fue la principal clave por la que el Barcelona fue superado por el Real Madrid, que supo como explotar las debilidades del Barcelona en cada una de sus fases sin balón para destrozar el sistema defensivo rival y alzarse con la victoria.
La presión. Llegar tarde no es llegar.
La presión del F.C Barcelona supuso una novedad táctica en todo el mundo al utilizar a los laterales en unas posiciones extremadamente altas para atosigar a los laterales rivales. Una salida que se ha ido modificando mínimamente, pero que en este partido se vio mermada por la posibilidad de que Vinicius atacara la espalda de Koundé si el francés se confiaba demasiado en la presión.
En la siguiente estadística podemos ver que el Madrid fue superior en la presión, pero el Barcelona la que robó acabó en gol (ahora hablaremos de ello).
Por la banda izquierda, todo dependía de Balde, que sí que era capaz de llegar a Valverde para que el uruguayo sintiera la presión. Sin embargo, el lateral español solía llegar tarde, lo que le dejaba tiempo y espacio para pensar a Valverde para decidir a dónde irá su pase. Este podía ir al extremo o al interior, dependiendo de Pedri, que quedaba en un claro 2v1 en este aspecto en el que llegaría tarde a cualquiera de los dos.
Pedri cae en la duda de si saltar sobre el extremo o sobre el interior. Llegará tarde a cualquiera de los dos.
El bloque roto del Barcelona
Los problemas no se limitaban a la presión, ya que también había factores que quedaban en tierra de nadie. Por ejemplo, la presión tras pérdida fue tremendamente irregular, o llegaban rápido y robaban o saltaban tarde y les encontraban al contragolpe, algo muy difícil de defender si el rival tiene jugadores como Vinicius o Mbappé.
O le salía muy bien, como en el gol de Fermín, que todo viene de una buena recuperación de Rashford
O le salía muy mal y les mataban al contragolpe con los velocistas que tiene el Madrid en su ataque.
El ataque a la última línea, un clásico de “El Clásico”.
Kylian Mbappé ahora es el jugador más determinante a la hora de trazar desmarques de todo el mundo. Ha aprendido a hacerlo en el timming perfecto, tomándole la medida a cualquier línea defensiva de Europa.
Vamos a verlo con un ejemplo 👇
En la imagen, podemos ver claramente un 4-2-3-1 del Barcelona en defensa, en el que Bellingham recibe en el triangulo entre latera, pivote y extremo rival con ventaja posicional sobre su marcador.
Se gira y podemos ver como Mbappé empieza a trazar un desmarque perfecto entre central y lateral rival para encontrar la espalda de la línea defensiva del Barcelona.
El pase es perfecto y la jugada acaba con el 1-0 en el marcador. Este sí que valdría y no sería anulado.
Como ya decía antes, podemos ver que Mbappé le ha tomado la medida a esta línea defensiva que va a peor con cada partido. Algo que comentamos en la previa y que Hansi Flick debería de hacerse mirar. De hecho, para acabar, quería cerrar con un dato que refleja que hasta el Madrid tuvo la línea defensiva más alta del Barcelona. Si te fijas en las imágenes anteriores, la defensa del Barcelona queda en tierra de nadie y no da ese salto cuando el rival arma el pase, tal y como hacía la temporada pasada.
Def Action Height: 45.7 - 38.8Esta estadística representa la altura de la línea defensiva de ambos equipos (el número que hay son los metros hacia su propia portería que ha tenido de media cada equipo por partido). Por parte del Real Madrid, los blancos estuvieron a 45.7 metros de su portería, bastante más altos que los 38.8 que tenía el Barça, lo que hizo a los de Flick bastante inferiores en su fase defensiva.
En conclusión, un Barcelona marcado por el miedo que transmitían Mbappé y Vini al contragolpe, lo que no le permitió desplegarse del todo en su fase ofensiva. La profundidad no la podía conseguir ni con Lamine, ni con Rashford ni con Balde, lo que dejaba a un equipo muy dependiente del mediocampo, el cual estaba muy bien ralentizado por el sistema anti-caja de Xabi Alonso. Un Madrid que había hecho los deberes lo pasó por encima, para mí con el resultado algo corto para la paliza táctica que supuso el partido. Ahora, yo quiero preguntarte lo siguiente:
¿Debió de ser el Barça más agresivo con su planteamiento?
Te leo en comentarios. Hasta la próxima!





















