España acaba de ganarle a Portugal y se ha clasificado a los cuartos de final del Mundial 2026.
Gracias a un gol de Mikel Merino en el minuto 91, los de Luis de la Fuente se medirán o bien a Estados Unidos o bien a Bélgica (no lo sé aún, son las 23:48 cuando escribo esto) para conseguir el pase a las semifinales. Ahora bien, creo que hay que hablar de un par de cosillas…
El partido de España no fue perfecto. Es más, no fue ni bueno. Las sensaciones con balón eran las de un equipo poco intenso y cuando llegaban a 3/4 el equipo no me terminó de convencer.
Pero, como ya ha dicho Rodri en su entrevista con DAZN, en la única jugada en la que el equipo trenzó por dentro, el gol acabó llegando.
Precisamente, el futbolista del Manchester City dice que el equipo buscó una y otra vez ese tipo de combinaciones por dentro. Y ahí llega uno de los principales problemas de España hoy. Mucha acumulación por dentro, la intención, lo bien que se cerraba Portugal… Pero el balón de una forma u otra siempre acababa en banda.
Ahí España tenía un problema. Baena no me acabó de convencer al pie, Cucurella no estuvo tan activo a la hora de doblar (probablemente por miedo a una posible contra a su espalda), Lamine no me convenció nada y Porro no tenía un rol tan ofensivo.
Esa fue una de las claves de por qué España no se vio cómoda, pero es que todavía hay más.
Otro problema a solucionar para España es salir de la presión al hombre.
Portugal interpretó el partido desde el apartado sin balón de una manera maravillosa. Supieron presionar arriba a la perfección y cuando tocaba cerrar líneas, bloquearon los carriles centrales de una forma muy efectiva.
Vamos a empezar por el primer punto. Portugal planteó una presión al hombre arriba muy buena. Un engranaje muy inteligente diseñado específicamente para bloquear el mediocampo español.
Fue especialmente interesante como Roberto Martínez intentó bloquear por completo a los interiores de España en la salida de balón. Esto fue especialmente efectivo en la primera parte, y derivó en demasiadas pérdidas en campo propio de España que, no nos vamos a mentir, nos pusieron bastante nerviosos.
Esto acaba en la misma conclusión que el primer punto: juego interior completamente nulo. Al estar anulados Pedri y Olmo, estos solo tenían opción de jugar hacia atrás. Esto me da vuelo para hablar de otro concepto, mucho más concreto: recibir y girarse.
Esto lo digo especialmente por Olmo. El jugador del Barcelona no hizo un mal partido, pero le vi algo tosco a la hora de girar y dar un primer paso rápido. Se le veía con dudas y poca intensidad en los movimientos.
También quería hablar del gran partido de Pau Cubarsí.
Un futbolista que, sin él, probablemente la salida de balón no hubiese sido la misma. Los datos hablar por sí solos:
26 pases progresivos
3 pases al último tercio
92% en la precisión del pase
Su partido con el balón en los pies ha sido tremendo, un futbolista capaz de filtrarte balones hacia adelante y que trata siempre de encontrar al hombre libre por dentro (si lo hay, que lo hubo poco en este partido).
Por momentos, España dio la sensación de ser peligrosa al contragolpe, pero, claro, en un partido donde te ves tantas veces marcado al hombre por un rival, solo hay una forma de superarlo: desborde.
Algo que España no tuvo en este partido. La intensidad con balón del equipo no me gustó nada y creo que al partido le faltó ese punto vertical en el lado de España (Portugal la encontró con las entradas de Leao o Conçeicao).
Y sí, Lamine también. No hizo buen partido, vamos a decir la verdad. Por momentos parecía estar desesperado sobre el césped, buscando siempre la jugada que le coronara como rey… a pesar de ir varios goles por detrás de las estrellas de este Mundial. Eso se notaba en el campo. Lamine quería goles, tenía hambre… pero solo no podía.
¿Alguien más tuvo la sensación sobre el minuto 70 que el partido no solo iría a prórroga, sino también a penaltis? Yo sí que la tuve, mezclada con una especie de rabia porque España no lograba romper el cerrojo portugués. Fueron mejores que su rival y dominaron el partido desde el control posicional, pero la sensación era la de un equipo incapaz.
La entrada de Ferrán y Merino descongestionó mucho más el partido y, en la única jugada en la que España logró combinar por dentro, llegó el gol. Veremos como va la cosa en fases más avanzadas, pero las sensaciones han sido bastante extrañas.
Dicho esto, mañana (supongo que hoy cuando estés leyendo esto) tendréis nuevo capítulo de Cuarentena Mundialista en todas las plataformas donde analizaremos a fondo este encuentro y algunos detalles más de este Mundial. Os esperamos a todos por allí.
Un abrazo!! 🫂










