El Balón de Oro ha sido el premio individual más importante de toda la historia del fútbol. El jugador que logra levantar ese premio normalmente es considerado el mejor jugador del mundo durante ese año. Un jugador que es reconocido por sus títulos colectivos, tanto con club como selección, sus estadísticas, sus datos, su eficacia y su rendimiento. Este 2025, Ousmane Dembélé ha sido el encargado de levantarlo, quedando por delante de jugadores como Vitinha, Nuno Mendes, Cole Palmer, Bellingham, Pedri o Lamine Yamal.
El jugador francés destacó por encima de todos esos nombre gracias a sus títulos colectivos, pero sobre todo, sus estadísticas. Sus números esta temporada han sido espectaculares, y todo se debe gracias a Luis Enrique. El entrenador español apostó fuertemente por el delantero francés, que no estaba logrando tener eficacia ni continuidad en el Barcelona. A pesar de que Xavi Hernández confiara plenamente en él, el jugador no consiguió tener esa continuidad debido a sus lesiones y su poca continuidad en cuanto a rendimiento.
Su rol como falso 9
Luis Enrique tenía claro lo que quería hacer con Dembélé desde el primer momento. A pesar de haber jugado durante toda su carrera en posiciones de extremo pegado a la banda, el jugador francés tendría que adaptarse a jugar por dentro, como un delantero. Sin embargo, no sería un delantero al uso, ya que sería el encargado de generar superioridades en todo al campo y luego ser letal dentro del área. Vamos a ver esto mejor con imágenes de su partido de Champions frente al Stuttgart, en el que el francés anotó 4 goles.
En la primera imagen (abajo), podemos ver como Dembélé se descolgaba para dejarle espacios a sus compañeros, lo que la defensa del equipo alemán no supo descifrar y creó numerosos espacios que podían ser atacados tanto por el extremo como por el lateral rival.
Incluso cuando el Stuttgart cerraba espacios entre líneas con su doble pivote, los espacios seguían siendo aprovechados, en este caso por Hakimi, que ha demostrado ser un gran lector de espacios durante esta temporada. El marroquí ha sido un puñal ofensivo para los de Luis Enrique, ya que solía aprovecharse de la espalda del lateral rival o de la espalda del central alejado, lo que le permitió marcar goles como el de la final de la Champions frente al Inter de Milán.
La importancia de Dembélé entre líneas fue crucial para la victoria del equipo, ya que fue la clave del partido cuando recibía y conseguí encarar a la línea defensiva rival o dejaba de cara a otros compañeros. Además, si los rivales le dejan girar, “el mosquito” es un gran encarador, que se aprovecha muchas veces de los 1v1 para superar al rival cuando cae a banda.
Sus datos más relevantes
Ousmane Dembélé ha sido uno de los mejores jugadores en cuanto a números. Sus estadísticas comparadas frente a los extremos de toda Europa son realmente increíbles. Aquí te dejo algunos datos (por cada 90 minutos):
En este dato de DataMB, podemos ver como es el extremo más dominante por cada 90 minutos de toda Europa. El mejor en goles y asistencias, en tiros, en ocasiones claras, en xG (goles esperados), goles que no hayan sido de penalti…
Ha sido uno de los mejores en cuanto a estadísticas del mundo, ya que ha marcado la diferencia en casi todos los aspectos con balón del gráfico (quedando en el 1% de jugadores en muchos aspectos)
Su comparación frente a los nominados
Sin embargo, mucha gente cree que Dembélé no merecía el premio, ya que consideraba que otros nombre como Mbapppé, Raphinha, Salah o Lamine Yamal lo merecían más. Bueno, pues aquí está su comparación:
En su duelo frente a Salah (azul) podemos ver como el francés destaca en casi todo por encima del jugador del Liverpool, salvo en los apartados de asistencias. Además de la superioridad estadística, el mismo PSG fue el que eliminó al Liverpool en la Champions League, con un partido de vuelta en Anfield que tuvo que decidirse en penaltis. Sin duda uno de los partidos de la temporada en el que, por cierto, marcó gol Dembélé. (Destacar que la comparación es contra extremos/mediapuntas, no contra delanteros, como la que hemos visto antes).
El duelo frente a Mbappé es aún más claro. Esta vez, comparado frente a delanteros, Kylian no es superior en casi ningún aspecto, salvo el % de pases completados y las conducciones, lo que le deja en clara inferioridad frente a los números de su compañero de selección.
El que más se acerque en cuanto a datos probablemente sería Lamine Yamal, que quedó 2º en la tabla por detrás del francés. Sin embargo, cabe destacar que Dembélé es un jugador mucho más colectivo, al menos en mi opinión, que Lamine.
La imagen de Dembélé levantando el Balón de Oro sin duda será recordada durante mucho tiempo. Su temporada ha sido increíble, pero sus números y sus estadísticas han sido mejores, y todo ha sido para levantar un premio que, para mí, lo merecía con creces.
Sin embargo, mucha gente piensa que Lamine Yamal debía haberlo levantado. Yo no soy de esa gente, pero, ya que tú has visto mi opinión sobre la gala, quiero saber yo la tuya ¿crees que Lamine debería haberlo ganado? Te leo en comentarios.












