Ahora que ha acabado el Mundial de Clubes, he tenido tiempo para volver a ver los partidos del Real Madrid y analizarlos en profundidad, sacando algunas conclusiones tácticas (y algunas que no son tácticas) del equipo que a día de hoy lidera Xabi Alonso. El entrenador español ha disputado ya su primer torneo como entrenador del Real Madrid y las sensaciones son buenas, pero ha habido momentos en los que el equipo no ha funcionado como a muchos le hubiese gustado. Eliminados en semifinales por el todopoderoso PSG, los de Xabi Alonso encaran una pretemporada que puede ser clave de cara a la 25/26. En Liga, debutarán contra Osasuna en el Bernabéu para luego visitar el Tartiere y enfrentarse al recién ascendido Real Oviedo. Pero no nos desviemos del tema. Hablemos de cómo a sido el primer Mundial de Clubes para el Real Madrid.
Debut contra el Al-Hilal (1-1)
En su debut, los de Xabi Alonso se enfrentaban al Al-Hilal árabe, entrenado por Simone Inzaghi, el técnico que hace apenas un mes había llevado al Inter de Milán a la final de la Champions League. El Madrid presentó un 4-3-3 en el que contaba con la baja de Kylian Mbappé por una enfermedad. El francés se perdería toda la fase de grupos. Sin embargo, este sería suplentado por Gonzalo García, un nuevo prodigio salido de “La Fábrica” que había deslumbrado en su temporada en 1ªRFEF. En el 4-3-3, el equipo se veía de esta forma:
Empezando por la fase defensiva, el Madrid defendía en un 4-4-2 bastante sólido. Sin embargo, los de Xabi Alonso se encontrarían con el primer problema a lo largo de la primera parte. Este nacía debido a los extremos, los cuales no se sacrificaban lo suficiente en fase defensiva y no seguían al lateral rival cuando este avanzaba (más teniendo en cuenta que el Al-Hilal jugaba en una 5-2-3 con balón). Esto generaba un 2v1 frente al lateral del Real Madrid. Un ejemplo claro de esto se ve en el gol anulado a Renan Lodi en la primera parte, en el que el Al-Hilal genera un 2v1 frente a Trent Alexander-Arnold y que Lodi supera al inglés. Finalmente, el brasileño acaba chutando a portería marcando un golazo que acabaría anulado por fuera de juego.
En cuanto a la salida de balón del Real Madrid, esta era comandada por Dean Huijsen, quien tiene un gran pie especialmente para el pase largo. Sin embargo, a pesar de la presión del Al-Hilal, el equipo blanco sacaba el balón por abajo constantemente, dejando una actitud paciente en esta fase del juego que está empezando a ser característica en los equipos de Xabi Alonso. Trent Alexander-Arnold se colocaba en una posición en la que no se encontraba ni muy abierto ni como un lateral invertido, lo cual fijaba al extremo del Al-Hilal. La amplitud por la banda derecha la mantenía Rodrygo, que se abría mucho y atraía la marca del lateral del Al-Hilal (los de Inzaghi defendían en un 4-4-2 en bloque medio-bajo cuando su presión era superada). Esto dejaba un espacio a la espalda del lateral que era atacado por Fede Valverde. Recordad bien estos movimientos, ya que durante el transcurso del Mundial se han visto frecuentemente en este nuevo Real Madrid.
El plan de partido del Al-Hilal se basaba en sorprender al Madrid con envíos a la espalda de su defensa, la cual estaba adelantada en un bloque medio. Los árabes buscaban aprovechar los espacios entre líneas que dejaba el bloque del Madrid y generar el 2v1 en banda al lateral que tantas ocasiones le estaba dando en la primera parte. En su 5-2-3, solían contar con superioridades a la hora de sacar el balón y su juego era fluido y rápido, aunque cuando más daño hicieron fue en los contragolpes (especialmente en la segunda parte). Su 4-4-2 en fase defensiva hacía que le Madrid se viese extremadamente rígido con balón y muy poco flexible con el sistema de juego, dejando espacios a las espaldas de los laterales y sufriendo mucho ante las contras del Al-Hilal.
Sin embargo, en el minuto 33 llegó el gol de Gonzalo García gracias a un contragolpe muy rápido del Madrid. Este nacía desde una anticipación en un 2v1 de Trent y que acabaría en las botas de Gonzalo García para el 1-0. Tras el gol, el Madrid fue mucho más cauteloso en las ayudas defensivas, las cuales eran claves para mantener la solidez que no habían tenido hasta ahora. Además, Xabi le pidió a sus extremos que replegaran más y esto generó el 4-4-2 compacto que deseaba el técnico español.
El empate le sentó al Madrid como una jarra de agua fría, ya que los de Alonso empezaban a tener el control del partido y encima contaban con el marcador a favor. Sin embargo, el Madrid introdujo un cambio en el descanso que haría que el equipo se viese mucho más fluido con balón. Este fue el de Arda Güler por Raúl Asencio, lo que colocaría a Tchouaméni como central, Valverde como pivote y Arda como interior derecho. En la segunda parte, el Madrid pudo ver como el Al-Hilal se cerraba demasiado, achicando espacios y sin dejar huecos en la frontal del área (lo que explica lo poco que vimos de Jude Bellingham). El 4-4-2 en bloque medio-bajo con la intención de que no les generaran dudas en las bandas y tratando de salir rápido tras robo fua la identidad de los de Inzaghi en la segunda parte.
Por parte del Madrid, el juego del equipo se empezó a ver más fluido, pero no encontraban espacios debido a lo bien cerrado que estaba el conjunto árabe. En la presión, el equipo mordía arriba, pero el sistema de presión tenía grietas. Estas eran porque había mucho espacio entre los extremos y los laterales y también se veía al equipo muy estirado, dejando espacios entre líneas. Esto le venía genial al Al-Hilal, que ahora no tendría que arriesgar para sacar el balón, ya que el balón en largo les servía para atacar espacios que se encontraban libres. (imagen de @LamdarhriAchraf)
En el debut, tendríamos que destacar a dos figuras del equipo de Xabi Alonso: Gonzalo García y Fran García. Gonzalo tuvo un rol de delantero moderno, que es capaz de descolgarse para asociarse de cara con sus compañeros y que otros aprovechen su espalda. También actuaba como señuelo, atacando el primer palo en acciones a balón parado o limpiando la frontal para que otros compañeros entren a ese espacio (esto se verá mejor en otros partidos).
Por parte de Fran García, el lateral español firmó un gran partido, ganando 6/8 duelos y provocando un penalti que finalmente sería atajado por Bono en el último minuto. Tuvo un acierto en el pase del 92% (49/52) y actuó como lateral-carrilero, atacando por la banda, poniendo centros y asociándose con Vinicius en la banda.
Victoria por 3-1 frente al Pachuca, pero con más problemas de los necesarios
Con más problemas me refiero a la expulsión de Raúl Asencio en el minuto 7 de partido, una acción que dejó al equipo con uno menos durante prácticamente todo el partido. En este partido, el equipo no contaba con un extremo derecho puro, ya que la amplitud por esa banda sería generada por Trent Alexander-Arnold. Antes de la expulsión de Asencio, el equipo construía con una base de tres centrales con Fran García como tercer central. Además, el equipo presionaba al hombre. Sin embargo, hay un error en la salida de balón que se ha mantenido durante todo el torneo: EL TIMING DE LOS MEDIOCENTROS A LA HORA DE SALTAR A LA PRESIÓN. Este aspecto a lastrado al equipo de manera que el rival solía encontrar la espalda de los pivotes con frecuencia cuando el equipo presionaba arriba. Pero entonces llegó el momento que decidiría el partido: la expulsión de Asencio.
¿Cómo afectaba esto a la salida de balón? Pues hasta el minuto 22 pudimos ver a un Madrid desordenado en la salida, con la necesidad de encontrar a Arda Güler, que se encontraba como único pivote por delante de los centrales (Huijsen-Tchouaméni). Ante un 4-4-2 en el que un delantero rival presiona a los centrales y el otro cierra líneas de pase al pivote, apareció un patrón que le sirvió al Madrid para generar peligro durante todo el partido: jugar por fuera para luego encontrar a Bellingham o a Valverde libre entre líneas. En el minuto 22, el equipo pasa a un 4-2-3-1, con Valverde junto a Arda en el doble pivote y Bellingham solo entre líneas. También muchas veces se podía ver el movimiento de Gonzalo cayendo hacia la izquierda en la salida de balón, lo cual generaba dudas a los centrales del Pachuca.
¿Y en la presión? El equipo pasaba a un 4-4-1. El Pachuca solía sacar el balón con un sistema de tres centrales. Ante esto, Gonzalo presionaba solo y Vinicius y Valverde basculaban cuando el juego estaba en el otro lado (lado débil). El Pachuca solía salir por el lado de Vinicius, ya que el extremo brasileño era constantemente superado por los jugadores del Pachuca. Ante esto, Xabi Alonso intercambió los roles de Vinicius y Gonzalo en fase defensiva, ya que el brasileño estaba siendo un lastre para la banda izquierda en defensa.
En el minuto 35, Bellingham puso el 1-0 gracias a espacios en la frontal y a que el jugador inglés rompió líneas con una conducción. Un auténtico GOLAZO.
Ya instalado el 4-2-3-1 en salida de balón, Bellingham y Valverde se colocaron en el doble pivote y Arda Güler adelantó su posición a mediapunta, tal y como estaba Bellingham en los primeros 40 minutos de partido. En el 2-0 de Arda Güler, se puede ver perfectamente como Gonzalo fija a rivales y Arda entra desde segunda línea. Además, la jugada revela otra de las herramientas que usó el Madrid para superar el bloque del Pachuca: los cambios de orientación.
Ya en la segunda parte pudimos ver a un Real Madrid mucho más compacto en defensa, defendiendo en bloque medio-bajo en un 4-4-1 con Vinicius solo arriba y los extremos realizando ayudas a los laterales para que estos no sufrieran 2v1 en la banda. Los extremos serían los primeros encargados en salir a la contra, aunque en situaciones de ataque posicional Vinicius se metía por dentro para dejarle toda la banda a Fran García (un movimiento que veremos durante todo el Mundial y que será clave en el rendimiento de Fran García).
En este segundo partido, el Madrid dejó muchas más dudas, sobre todo en las transiciones defensivas, las cuales han sido una de las mayores debilidades del equipo blanco durante este torneo. También me gustaría destacar el rol de Dean Huijsen, que tenía libertad para salir en conducción y atraer marcas. También filtraba balones para Bellingham o Gonzalo que rompen líneas defensivas rivales.
El tercer gol llegó gracias a un centro lateral de Trent Alexander-Arnold. Recuerda esto, ya que será bastante importante en el juego del Real Madrid.
La victoria más cómoda de todo el torneo ante el Salzburgo (3-0)
Xabi Alonso implementó un 3-4-2-1 con balón con Tchouaméni incrustándose entre centrales, quedando Güler y Valverde en el doble pivote ante el 4-4-2 que proponía el Salzburgo en su fase defensiva (parece una broma que todos los equipos defiendan igual). Como en anteriores partidos, Vinicius se mete por dentro, dejándole toda la banda a Fran García, aunque en este partido se vio a un Vinicius con mucha libertad posicional:
El doble pivote del Real Madrid no era estático, sino que muchas veces se veía a Arda caer más a posiciones cercanas a la base de la jugada y a Valverde meterse entre líneas junto a Bellingham. La estructura del Real Madrid con balón abría espacios indefendibles para el Salzburgo. Por ejemplo, Trent obligaba al lateral izquierdo rival a presionarle, lo cual abría espacios a la espalda del lateral que eran atacados por Bellingham o Valverde (tal y como expliqué en el primer partido).
Este no era el único espacio que sobreexplotaba el Madrid, ya que también solían recibir a la espalda del doble pivote rival Bellingham, Gonzalo y Vinicius, que en este partido mostró su mejor nivel gracias a su juego sin balón y de cara a la portería rival. Sin embrago, también tenemos que hablar de un problema que afecta al sistema del Real Madrid, concretamente a la línea de tres centrales. La línea de tres defensas hace que cuentes con un jugador menos en la primera línea de presión, y cuando el juego está volcado en una banda el hecho de que salten los dos pivotes hacia el balón genera espacios a la espalda de estos que son atacados por otros jugadores del Salzburgo:
Esto hacía que el lateral del otro lado quedara en 2v1 y en una posición muy avanzada en el campo, por lo que los rivales podrían realizar carreras a su espalda. Hablemos ahora de cuando el equipo repliega y se coloca en un 5-3-2. Este sistema compacta muy bien la fase defensiva, pero requiere de un gran esfuerzo colectivo. Además, el Madrid tiene que trabajar el hecho de limitar la progresión rival cuando se coloca en campo propio, ya que el Salzburgo no tenía excesivas dificultades para entrar por el carril central.
En la salida de balón del Madrid, Tchouaméni se colocaba como un pivote más y se unía a Arda Güler para formar un doble pivote, creando así una especie de 4-2-3-1, tal y como se vio en el anterior partido contra el Pachuca.
Por último, en este partido pudimos ver que el Madrid no es un equipo que se centre únicamente en ataques posicionales, tal y como podría ser el Manchester City o el Barcelona de hace unos años, sino que es un equipo flexible, que se adapta al estilo del rival y al momento del partido. Una de las fortalezas de este Real Madrid es salir al contragolpe, y este partido fue el ejemplo perfecto, ya que los tres goles llegaron desde estas situaciones. Sin duda el mejor jugador del partido fue Vinicius, que se supo adaptar al sistema del equipo y que logró volver a su mejor nivel (al menos durante este partido). También quiero destacar el rol de Tchouaméni, que actúa como un corrector en los partidos del Madrid y que se nota que es un jugador muy del agrado de Xabi Alonso. Su polivalencia y adaptabilidad hacen que siempre tenga hueco en el once inicial del técnico vasco.
La cosa se pone fea ante la Juve (1-0)
En el partido de octavos de final frente a la Juventus, el Real Madrid estuvo contra las cuerdas en los primeros compases del partido. Hasta que no encontró el gol, el partido se iba poniendo más cuesta arriba y creo que más de uno pensó que este podría haber sido el último partido de Modric, Lucas Vázquez y seguro que alguno más con la camiseta del Madrid. Sin embrago, esto no fue así, sino que el Madrid supo poner el partido a tiro para pasar a la siguiente ronda.
La Juve encontró una clave que deberían apuntar más equipos en su apartado de “cómo ganarle al Real Madrid de Xabi Alonso”. Este fue la elección del sistema defensivo, ya que el 5-2-3 en bloque medio fue la combinación perfecta para neutralizar al Real Madrid durante más de media hora. Esto era porque el equipo blanco salía con la intención de construir sus jugadas con la línea de 4 en la base, pero ante la presión de 3 jugadores de la Juve en su primera línea de presión, el equipo tuvo que colocar a Tchouaméni como tercer central y así al menos generar un 3v3.
Además, Kalulu tenía la obligación de marcar individualmente a Vinicius y los carrileros de la Juve saltaban sobre los carrileros del Madrid, neutralizando así a la perfección el sistema del Real Madrid. Además, la Juve se encontraba cómoda con balón, pero al Madrid se le veía muy rígido y estático, tal y como pudimos ver en el primer partido frente al Al-Hilal. La primera parte de este partido fue otro claro ejemplo de que el Madrid sufre mucho a la espalda y cuando los rivales encontraban combinaciones y conducciones entre líneas. A esto había que sumarle que la Juve contaba con un gran jugador en este aspecto: Kenan Yildiz. El turco rompió los esquemas de Xabi Alonso con conducciones y asociaciones, tal y como se puede ver en esta jugada que finalmente acaba fallando Kolo Muani, pero que de haber entrado podría haber sido un golpe en el partido.
Entonces llegó el ajuste táctico de Xabi Alonso que lo cambió todo: cambiar el rol de Bellingham. El inglés estaba solo a la espalda del doble pivote de la Juve, pero sus compañeros no lograban asociarse con él porque se encontraban en igualdad numérica en la base de la jugada (5v5). Ahora, Bellingham realizaría movimientos como los que hacía en el partido anterior, atacando la espalda del carrilero izquierdo de la Juve cuando este era atraído por Trent. Este ajuste hace que la Juve pase a un bloque 5-4-1 cerrando muchos más espacios entre líneas.
Hablando de la fase defensiva del Madrid, el equipo blanco mantenía el 5-3-2 del partido anterior, eso sí, cerrando mucho mejor los huecos en el pasillo central. Volviendo a la fase con balón, ya sabemos cual es el desencadenante de partidos del Madrid cuando sus rivales se cierran mucho: los centros laterales, especialmente de Trent. Era la única manera de generar peligro ante el 5-4-1, ya que ahora Bellingham estaba bien marcado. Por ello, en el minuto 53, Trent ponía un centro que Gonzalo lograría rematar en el área para poner el 1-0 que acabaría siendo definitivo.
Tras este gol, la Juve se volcó mucho más en ataque, dejando mucho espacios a la espalda, sobre todo de los carrileros. Esto hacía que el Madrid se encerrara y buscara generar peligro a la contra, lo que le ha salido muy bien en anteriores partidos. Sin embargo, en los últimos minutos el partido se convirtió en un correcalles que por suerte para los madridistas se quedaría en el 1-0. El Madrid sacaba una victoria muy justa gracias a la maña de Xabi Alonso.
El inesperado golpe contra el Dortmund (3-2)
Golpe porque el partido estaba a favor del Madrid en la primera y segunda parte. Estaba a favor hasta el minuto 89. Pero realmente es un partido y no hay que juzgarlo por los últimos 5 minutos, los cuales fueron impresionantes y muy entretenidos, pero que no contaban con ninguna explicación táctica como tal. Este partido parecía haber sido una lección de que los errores individuales se pagan caros (parece que no, porque contra el PSG se pagaron muchísimo más caros).
Hay algo que destacar en este partido, y eso es el gran momento de forma que presentó el Madrid durante la primera media hora de partido. El equipo se mostraba sólido en defensa y fluido en ataque, algo que no habían encontrado hasta este momento. En ataque, se veían a jugadores en constante movimiento, atacando la espalda de los pivotes rivales y sobre todo Arda Güler en zonas de tercer central, tal y como lo hace el PSG con Vitinha o Fabián Ruiz. Además, el Madrid es un equipo que coloca a muchos jugadores en la segunda línea, lo que les daba una segunda oportunidad en las ocasiones de gol. Esto se pudo ver en el primer gol de Gonzalo, con Arda centrando desde esas zonas y con el delantero bien posicionado y perfilado, marcando un golazo y poniendo al equipo en ventaja.
El Dortmund defendía en un 5-3-2, tal y como hacía el Madrid en anteriores partidos y que en este partido también usará para su fase defensiva en campo propio. En este sistema defensivo, Trent se colocaba como tercer central y Valverde como carrilero derecho, haciendo así una línea de cinco defensas. Trent Alexander-Arnold estaba muy atento cuando el balón estaba en el lado débil y se encontraba siempre activo, con especial comunicación con Valverde. Otra clave en la fase defensiva era el marcaje individual que tenía Tchouaméni sobre Brandt, lo que limitaba el juego interior del Dortmund. El 2-0 también llegó gracias a un centro de Trent esta vez entrando desde el carril interior diestro. En este partido nos dimos cuenta de una de las claves de Xabi Alonso: EL VASCO BUSCABA TENER SUPERIORIDAD NUMÉRICA EN TODAS SUS LÍNEAS. Esto lo pudimos ver cuando bajaron a Tchouaméni ante la Juve o cuando en este partido buscaban el 4v3 en el mediocampo, también con Tchouaméni uniéndose a los mediocentros. O cuando se juntan más jugadores en un costado para generar superioridad, como en la jugada del segundo gol:
Con el 2-0 a favor, el Madrid buscaba que el Dortmund no pudiera correar a la contra, y se incrustaba en campo propio en un 5-3-2. Además, estaban cómodos y tranquilos con balón, intentando rebajar el ritmo del partido y mantener el control del ritmo del balón.
En la segunda parte, el Madrid mantuvo el mismo plan, pero debido al cansancio estaba mucho más roto y el Dortmund empezó a encontrar espacios. Además, los ataques posicionales del Madrid se vieron achicados por la zaga del Dortmund, que cerraba espacios entre líneas para que los jugadores entre líneas del Madrid no tuvieran influencia en la jugada. Esto obligaba al Madrid a jugar por fuera y ahí el equipo blanco contaba con una inferioridad numérica, ya que solo tenían al carrilero. También empezaron a depender de los balones en largo desde la base de la jugada, lo que solía acabar en pérdida (Huijsen 8 pérdidas, Rüdiger 4). En la segunda parte, el “timing” de los mediocentros a la hora de saltar a la presión volvió a ser una desventaja para el Madrid, que poco a poco veía como el Dortmund se acercaba más a su portería.
Además, tras un grave error de Rüdiger en el despeje, el Dortmund marcó el 2-1 que hacía dudar a todos los aficionados que estaban viendo el partido, sin embargo, apenas dos minutos después Mbappé marcó un golazo gracias a algo que va a pasar a ser una de las características de este equipo: los centros laterales.
Sin embargo, los errores individuales volverían a darle un susto a Xabi Alonso, que ha 2 minutos del final tuvo que ver como Huijsen agarraba a Guirassy antes de que este se pusiera mano a mano frente a Courtois. El central español vio la tarjeta roja y además provocó un penalti que acabaría en el 3-2 definitivo. En este partido pudimos ver lo mejor y lo peor del Madrid. En cuanto a lo mejor destacamos su gran efectividad posicional en la primera parte y su capacidad para generar peligro con centros y contragolpes, pero al final de partido vimos que el equipo puede hacerlo todo bien en el apartado colectivo y acabar perdiendo por errores individuales. Además, le vimos sufrir en las transiciones defensivas, lo cual también es una herramienta que deberían usar los rivales de cara a sus próximos partidos frente al equipo de Xabi Alonso.
LA MASACRE (0-4 vs PSG)
Cuando parecía que el equipo empezaba a tomar forma y parecía que tenía algunos principios de su juego claros, llegó este partido contra el PSG. Un partido que decidiría el segundo integrante de la final del Mundial de Clubes y que se enfrentaría al Chelsea. El Madrid no venía con unas expectativas muy altas, ya que el final del anterior partido fue bastante caótico. Sin embargo, los de Xabi Alonso se veían con opciones. A la media hora de partido ya no las había. El partido iba 3-0 y estaba siendo completamente dominado por el PSG, que parecía que se enfrentaba a un equipo de segunda división, el cual no tenía opciones y solo generaba algunas ocasiones a la contra.
Este Madrid parecía haber perdido todo lo que había aprendido durante el Mundial. Sus centros laterales, su amplitud mantenida por los carrileros (Trent no pudo jugar este partido por lesión), su actitud con balón, sus ataques posicionales o el doble rol de Tchouaméni. En este partido el Madrid proponía una especie de 4-3-3 que en defensa colocaba a Gonzalo en la base de un triángulo junto a Mbappé y Vinicius. El equipo presionaba arriba, pero tenía muchos problemas cuando el PSG encontraba a Hakimi en la banda derecha, que estaba solo y generaba 2v1 junto al pivote cercano frente a Bellingham, que se veía constantemente superado por el marroquí. Esto se puede ver en el tercer gol del PSG:
Una combinación de carreras y paredes que acabó con el 3-0 a los 24 minutos de partido. Los primeros 2 goles fueron generados por algo que ya conocía el Real Madrid desde el partido anterior: errores individuales de los centrales. En el 1º, una falta de contundencia en el despeje de Asencio que le costó ponerse en contra del marcador en el minuto 6. En el segundo, un mal control de Rüdiger y un peor pase (le dio al aire) que dejaba a Dembélé mano a mano con Courtois. Sin embargo, el primer gol tiene una explicación táctica bastante interesante:
En el comienzo de la jugada, podemos ver a Dembélé como falso 9 generando superioridades en el centro del campo. El francés acaba encontrando a Doué, que se posiciona muy inteligentemente en el carril interior derecho. Además, el pase de Dembélé rompe una línea entera: la de los mediocentros. Estos pases van a ser parte del estilo del PSG durante este partido, ya que el equipo parisino buscaba atraer para luego destruir el bloque del Madrid con pases directos que rompen líneas.
Otro aspecto clave durante esta primera hora fue la posición de Nuno Mendes. Sobre el papel, el portugués se posicionaba como tercer central junto a Beraldo y Marquinhos. Sin embargo, cuando el Madrid buscaba generar una igualdad numérica 3v3 frente a esta línea, Vitinha se colocaba como ese tercer central generando así el 4v3. Entonces Nuno Mendes se colocaba en el carril interior izquierdo, donde ya nos ha acostumbrado a verle durante esta temporada, moviendo a Fabián al doble pivote junto a Neves.
Con el marcador a favor, el PSG se encontraba muy cómodo con balón, mientras que el Madrid no estaba muy fortalecido en su fase defensiva, teniendo el PSG varias ocasiones para poner el 4-0. En su fase defensiva, el Madrid estaba colocando la línea defensiva bastante atrás, lo que dejaba muchos espacios entre líneas. Esto se unía a el mal timing de los mediocentros en la presión. Dicho esto, quiero que subas un poco en este artículo y vuelvas a ver la jugada del tercer gol del PSG.
En la pausa de hidratación, Xabi Alonso adelantó más su línea defensiva, pero esto volvería a ser un error, ya que el PSG le encontraría la espalda en varias ocasiones y en una de esas acabaría anotando el 4º gol.
Esta despedida no fue la mejor, ni la más justa, pero todos teníamos presente que podía pasar. Un equipo que acaba de abrirle las puertas a un entrenador nuevo, que tiene talento pero que cuenta con un equipo demasiado individualista. El estilo de Xabi Alonso ha sido muy parecido al del actual campeón de Champions: el PSG. Con una salida de tres, flexibilidad, adaptabilidad al rival, contragolpes rápidos siempre que pueden, presión alta o laterales-carrileros con protagonismo en fase defensiva.
Entonces, ¿cómo juega este Real Madrid?
Bueno, pues esta es una pregunta que todavía no se puede responder con mucha seguridad (tan solo hemos visto 6 partidos del equipo), pero de la que podemos sacar muchas conclusiones. Las principales claves del equipo de Xabi Alonso son las siguientes:
ADAPTABILIDAD AL RIVAL
Este Real Madrid ha mostrado una gran adaptabilidad dependiendo del rival. En el primer partido empezaron jugando con un 4-3-, contra el Dortmund en un 4-3-1-2, contra el Salzburgo en un 3-4-2-1… Esto habla muy bien de los roles de los jugadores del Real Madrid. Tchouaméni ha tenido un doble rol en el que jugaba de pivote y de líbero, también dependiendo de la presión del rival.
BUSCAR SUPERIORIDADES EN TODAS LAS LÍNEAS
A Xabi Alonso le gusta contar con superioridades numéricas en todas las líneas de su equipo. Por ello suele apostar por la línea de 3 en la base de la jugada. Esto lo demostró en el partido contra la Juventus, cuando bajó a Tchouaméni para quedar en un 3v3 + portero (Courtois). En el mediocampo también le gusta contar con superioridad, como ante el Pachuca o el Dortmund, donde acumulaba mediocentros en un costado para tener superioridades:
LA PRESIÓN ALTA
A pesar de que ha sido una de las principales debilidades de este equipo, la presión alta es una de las características del estilo de juego de Xabi Alonso. Suelen apostar por una presión al hombre, aunque todavía el equipo tiene que mejorar en el timing a la hora de saltar, porque si no pueden encontrarle la espalda fácilmente.
LA SALIDA DESDE ATRÁS
Xabi Alonso apuesta por una salida de balón académica, usando un doble pivote para generar superioridades. Además, a la hora de construir la jugada, suele plantar una línea de tres para formar ese esquema 3+2 que suele generar superioridades ante prácticamente cualquier equipo. Además, la línea de 3 le da más vuelo a los carrileros, los cuales pueden avanzar y actuar como extremos abiertos, aportando amplitud y profundidad al equipo.
CONTRAGOLPES ELÉCTRICOS
A pesar de ser un equipo que apuesta por el ataque posicional y la construcción paciente del juego, el Madrid no ignora el hecho de salir a la contra. De hecho, ha sido uno de sus mejores aliados a la hora de marcar goles. Además, con jugadores como Vinicius, Gonzalo, Mbappé, Güler o Valverde para salir a la contra, el equipo tiene a jugadores rápidos y potentes para explotar la espalda del rival.
SU OTRO ALIADO PARA MARCAR GOL
LOS CENTROS LATERALES. La mejor herramienta para un equipo con carrileros con buen pie ante equipos que se cierran en campo propio. Ha sido uno de los mejores aliados para marcar gol y uno de los argumentos para que Gonzalo haya sido el pichichi de la competición. El canterano se ha revelado como delantero centro titular, quitándole el puesto a un Mbappé que no estaba al 100% . Gonzalo ha sido una de las sorpresas del equipo y en su rol de falso 9 ha explotado.
Pero… hay muchos aspectos a mejorar
El timing de los mediocentros, la presión alta agrietada, la cantidad de espacio que dejan entre líneas o las transiciones defensivas han sido los aspectos que más le han dolido a este nuevo Real Madrid.
El técnico vasco tiene las llaves del equipo y desde la directiva ya le han comunicado que puede hacer lo que quiera con los fichajes y las ventas. Franco Mastantuono va a llegar en Agosto al equipo y en principio podría actuar como extremo derecho, ya que ni Rodrygo ni Brahim han tenido muchos minutos. El extremo derecho solía ser Bellingham, aunque el inglés se metía por dentro, dejándole la banda entera a Trent Alexander-Arnold. Además, Franco en un papel de interior derecho encaja perfectamente, por lo que parece que tendrá un rol importante en el equipo.
Este Madrid se va de Estados Unidos cayendo en semifinales por 4-0 ante el PSG. El sabor de boca es amargo para los de Xabi Alonso, pero el equipo ha mejorado en muchos aspectos desde la llegada del técnico vasco. Ancelotti dejó un equipo roto y Xabi Alonso lo está redirigiendo. Un equipo con un estilo de juego moderno y fluido que recuerda a el PSG en muchos aspectos. En mi opinión, el equipo tiene futuro, pero tiene que mejorar en muchos aspectos.

























