Seguramente cuando estés leyendo esto quedarán unas horas para que llegue el inicio de la Final de la Champions. Una final en la que se encuentran el Inter de Milán contra el PSG, dos equipos que sin duda lo han merecido.
Para llegar a la final, el Inter ha tenido que enfrentarse al Feyenoord, ganarle al Bayern de Münich en cuartos y remontar al Barcelona de Flick en semis en los últimos minutos de un partido que si quieres saber en más detenimiento cómo fue, te dejo el link hacia mi post donde lo analizo en profundidad:
ANÁLISIS INTER BARÇA (4-3)Por parte del PSG, el equipo parisino se ha enfrentado al Brest (el global quedó 10-0 a favor del PSG), desmanteló al Liverpool de Arne Slot, le ganó in-extremis al Aston Villa y descolocó por completo los sistemas del Arsenal de Mikel Arteta. Además, Luis Enrique ha demostrado que ha creado un gran EQUIPO, con un juego de ataque emocionante y fluido.
Hechas ya las presentaciones, vamos al grano
Inter de Milán, resistencia y transiciones crueles
El éxito del Inter esta temporada se ha basado en su capacidad para controlar los partidos sin el balón. Sí, se que suena raro, pero ahora lo entenderás.
Simone Inzaghi ha implementado un 3-5-2 que prioriza la compacidad, la salida de balón limpia y aseada desde su propia portería, las rotaciones constantes y la potencia en las transiciones. Su estructura está diseñada para minimizar sus debilidades y aprovechar cada jugada en la que uno de los suyos tiene el balón.
La defensa es la mayor fortaleza del Inter, es lo que le hace ganar partidos
A lo largo de toda la Champions, el Inter solo se ha encontrado con el marcador en contra durante 16 minutos. Ahora entiendes por qué dominan todo menos el balón, ¿no?.
Los tres defensas del Inter (Bastoni, Acerbi y Bisseck) funcionan como un bloque, pero cada jugador tiene un rol específico. Por ejemplo, Bastoni juega un papel muy importante en todo el sistema del Inter, ya que suele sumarse al ataque mediante conducciones o pases directos, o simplemente mediante carreras hacia delante. Sus 5,5 pases progresivos por cada 90 minuto lo sitúan entre uno de los mejores centrales de Europa.
En la salida de balón del Inter, Bastoni también juega un papel importante, ya que es el encargado de abrirse para que Sommer se incruste entre centrales y darle oportunidades a sus compañeros que actúan de carrileros a avanzar en el campo, como se demuestra en la imagen de abajo (TFA):
Hablando de los laterales (Dumfries y Dimarco), ambos desempeñan un doble papel a la hora de garantizar amplitud defensiva y proporcionar una salida ofensiva. Dumfries es un jugador muy atlético y con mucha velocidad. El holandés recibe 7,65 pases progresivos por partido y suele posicionarse en el último tercio aunque el equipo esté sacando el balón en su propio área. Sus llegadas desde segunda línea al área son muy favorables, ya que ha hecho muchos goles de esta forma o entrando en el segundo palo a la espalda de la defensa.
En la izquierda, Dimarco aporta mucha variedad técnica y sobresale en su capacidad para poner centros precisos. El sistema del Inter a menudo crea superioridades por la banda izquierda, con Dimarco combinándose con Bastoni y Lautaro, que suele retrasar su posición en la salida de balón para ganar los balones de segunda jugada que pelea Thuram. Estas superioridades son normalmente para crear espacios o enviar balones peligrosos al área.
El juego ofensivo del Inter se basa en las rotaciones, el juego directo y el alto nivel en el último tercio del campo.
Por último, hablemos de Lautaro y Marcus Thuram, que con complementarios, ya que uno tiene mucha más libertad y acostumbra a moverse entre líneas cuando el Inter está en fase de creación de la jugada (Lautaro) y el otro lucha los balones aéreos y se posiciona entre centrales rivales para tenerlos ocupados.
Contra la zaga del PSG, en particular Pacho y Marquinhos, los delanteros del Inter buscarán explotar las debilidades en los duelos aéreos y los momentos de transición. Si bien Pacho ha sido bastante sólido defensivamente, su tendencia a ir agresivo a los duelos podría quedar expuesta ante la capacidad de Thuram de aguantar el balón y dejar a sus compañeros de cara.
Clave para la final: el Inter debe sobrecargar zonas centrales y explotar las rotaciones.
Esto se debe a que el PSG realiza una presión al hombre en el mediocampo. Ante esto, el Inter puede generar una superioridad numérica bajando a uno de sus mediocentros más atrás para que acompañe a Çalhanoğlu, mientras que Lautaro puede caer a una posición de mediocentro ofensivo para recibir de cara. Esto podría obligar a la línea defensiva del PSG a reaccionar, lo que podría dejar espacios a la espalda que el equipo de Inzaghi podría explotar.
Esto se le vio al Inter contra el Barcelona en su partido de ida, donde el equipo italiano buscaba jugar directo para encontrarse de cara a la línea defensiva muy adelantada del Barcelona y atacar su espalda.
PSG, fluidez y dinamismo
El PSG de Luis Enrique representa fluidez ofensiva, rotaciones posicionales y brillantez técnica.
Su sistema 4-3-3 está diseñado para explotar los espacios a través de una combinación de movimiento dinámico, atacar los espacios inteligentemente y juego posicional, estirando al máximo las estructuras defensivas rivales. Contra el bloque compacto del Inter, la capacidad del PSG para manipular el espacio y crear superioridades será fundamental, sobre todo en el carril central. También es probable que veamos muchos tiros desde fuera del área.
La defensa de 5 del Inter está diseñada para negar la penetración en el área por parte del rival y obligar al PSG a atacar por las bandas o chutar desde fuera del área. Esto último podría ser explotado por el trío de mediocampistas del PSG: João Neves, Vitinha y Fabián Ruiz. Este último tiene un gran golpeo y su capacidad para posicionarse inteligentemente para las oportunidades de rechace lo convierten en una amenaza constante.
El énfasis en el juego posicional de Luis Enrique garantiza que la estructura ofensiva del PSG se mantenga equilibrada, con jugadores ocupando espacios que podrían ser importantes, especialmente Vitinha y Fabián ocupando constantemente espacios fuera del área.
Cuando los defensas del Inter deben saltar para marcar o cubrir los disparos de estos centrocampistas, se crean espacios que otros jugadores de la línea ofensiva del PSG pueden explotar. Además, el PSG puede aprovechar la inteligencia de Dembélé dentro del área o la capacidad de Kvaratskhelia para recortar desde las bandas. Nuno Mendes y Achraf Hakimi, los laterales del PSG, también son parte integral de este enfoque, ya que sus doblajes constantes a los extremos y sus recortes hacia adentro pueden llevar el balón hacia estos mediocampistas de los que hemos hablado antes.
Ahora hablaremos de los jugadores más determinantes de este PSG de Luis Enrique: los tres delanteros. Estos son Kvaratskhelia, Dembéle y Désiré Doué (a veces Bradley Barcola). Todos ellos proporcionan un regate de élite, movimiento sin balón y capacidad de definición.
Dembélé, que juega como falso nueve, ha sido fundamental para el PSG durante esta temporada. Su habilidad para caer a áreas más profundas desbarata las líneas defensivas, arrastrando a los centrales rivales y creando espacios a la espalda de estos:
Kvaratskhelia, uno de los mejores jugadores con el balón en los pies de toda Europa, destaca por su conducción hasta el último tercio, con un promedio de 3,8 conducciones en el último tercio por partido. Su capacidad para el 1v1 será muy importante ante el bloque defensivo del Inter.
El juego ofensivo del PSG podría resultar exitoso para explotar los espacios interiores entre el carrilero y el central exterior del Inter. Ante esto, el central exterior no podrá hacer nada, ya que Inzaghi le pide que se centre en ocupar y proteger el espacio dentro del área, lo que explica su gran nivel en este aspecto, pero esto les cuesta dejar espacios que pueden pagar muy caros. Para explotar esto, el PSG puede dejar en 1v1 a sus extremos o a sus laterales frente a los carrileros del Inter, empujando la línea defensiva del Inter hacia su propio área para luego atacar los espacios en la frontal del área.
Defensivamente, la transición del PSG a un sistema de presión tras pérdida ha sido exitoso durante esta temporada, siendo esta una de las principales características de los equipos de Luis Enrique. Su enfoque de presión al hombre, liderado por Dembélé, tiene como objetivo interrumpir el juego de construcción rival y forzar pérdidas de balón en zonas muy cercanas al arco rival. Esto podría ser clave en este partido, ya que el Inter buscará salir rápido a la contra y el PSG recuperar rápido el balón para encontrarse en zonas más cercanas a la portería de Sommer.
Sin embargo, este sistema tiene algunas debilidades, ya que este enfoque al hombre en el mediocampo deja vulnerables las rotaciones y superioridades posicionales que pueda intentar generar el Inter, y que es una de las principales fortalezas del equipo italiano. La capacidad del Inter para explotar esos espacios, a través de conducciones de Bastoni, pases de Çalhanoğlu o movimientos de Barella podría costarle muy caro al PSG.
En conclusión, creo que podrá ser un partido muy interesante en el que veremos a los dos equipos tener ocasiones de gol, creadas a partir de distintas estrategias. Supongo que el máximo dominador del balón será el PSG, ya que es un equipo que le gusta tener el balón y el Inter un equipo que espera el error del rival y se lanza al contragolpe. Serán de mucha importancia las transiciones, tanto ofensivas por parte del Inter como defensivas por parte del PSG y los delanteros de ambos equipos, ya que deberán demostrar que realmente tienen el nivel que les ha hecho llegar hasta ese punto de la temporada. ¿Cómo crees que quedará la final?








