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RETRO ANÁLISIS 4: BARCELONA 2-1 ATLÉTICO DE MADRID

RETRO ANÁLISIS 4: BARCELONA 2-1 ATLÉTICO DE MADRID

Cuartos de final de la Champions League 2015-16 IDA.

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El Buen Fútbol

12 de julio de 20257 min de lectura

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El Atleti se enfrentaba al vigente campeón en el Camp Nou en un partido en el que el Barcelona salía con su tridente de estrellas en ataque: Messi, Suarez y Neymar. El Atleti, por su parte, salía con un 4-4-2 en el que se colocaban Carrasco como extremo izquierdo, Koke como extremo derecho y Griezmann y Torres en punta.

En defensa, el 4-4-2 del Atleti era claro, con una distancia entre la línea de delanteros y la zaga de unos 25-30 metros. En la imagen de abajo, los delanteros están replegando, pero la intención de Simeone era clara: juntar líneas, defender en bloque, bascular y duelos agresivos.

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El Barcelona volcaba a todo su equipo en campo rival, con los centrales en unos 2-3 metros más allá de la galleta. En cuanto a su salida de balón, el Barcelona abría mucho a sus centrales y realizaba una clásica “salida a La Bolpiana”. Esta consistía en que los laterales se abrieran y ajustaran su posición para que estuviese a la altura del pivote. Por su parte, los interiores se colocaban más arriba y los extremos se quedaban fijando a la línea defensiva rival.

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Para superar la presión alta del Atlético, los jugadores del Barcelona jugaban a la banda, normalmente saliendo por la banda de Jordi Alba. Cuando ya habían superado la primera línea de presión y el rival les obligaba a realizar un reinicio, Sergio Busquets solía incrustarse entre centrales, proyectando a los laterales en ataque. Cuando el Barcelona superaba su primera línea de presión, al Atlético le daba tiempo a replegarse en un bloque medio con los delanteros tapando líneas de pase hacia los interiores rivales (Iniesta y Rakitic, que bajaban para posicionarse en una especie de doble pivote y formar una 3-4-3).

En ataque, el Atlético metía a sus extremos por dentro, sobre todo a Koke. Sin embargo, en este partido Carrasco no se metió tanto por dentro, sino que se mantuvo abierto creando un 2v1 en banda junto a Filipe Luis. El belga sólo se metía por dentro cuando el juego estaba en la otra banda o cuando Griezmann retrasaba o modificaba su posición para ofrecer apoyos cuando era necesario. Sin embargo, la fortaleza principal del equipo de Diego Pablo Simeone eran los contragolpes, en los que el equipo se desordenaba con el único objetivo de llegar al área rival y finalizar la jugada.

El Barcelona intentaba superar el bloque compacto del Atlético con las principales normas del manual de superar bloques bajos: mover el balón de lado a lado. Ya vemos que el Barcelona no tenía problema con esto, ya que estaban siendo el principal dominador del partido y del balón. Esto entraba en los planes de Simeone, que lo que buscaba era salir a la contra y no ponerse nerviosos sin balón.

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Un defecto que tenía este estilo de juego del Cholo era que, debido a la altura de sus delanteros a la hora de defender muy cerca del área propia, tenían que recorrer mucha distancia para llegar a la portería rival y, si el Barça estaba bien organizado tenían inferioridad numérica y posicional.

Sin embargo, el gol de los visitantes llegó en un ataque posicional, en el que Gabi encontró a Koke bastante solo entre líneas y este le filtró un balón perfecto a Torres para que el delantero español batiese a Ter Stegen en el 1v1.

Ahora, el dispositivo defensivo del equipo atlético se basaría más en marcajes individuales agresivos. Sin embargo, ahora el Atleti se colocaba en una especie de 4-5-1 en el que Fernando Torres era el único jugador colocado al rechace para salir a la contra. Esto duraría muy poco tiempo, ya que la expulsión de Torres obligó a los rojiblancos a defender en un 4-4-1 en el que Carrasco se posicionaba como un delantero, mientras que Griezmann se posicionaba como extremo. Esto cambió en la segunda parte, volviendo a colocar al francés en la delantera.

Algo que haría ahora el Barcelona sería abrir mucho a sus extremos para estirar la línea defensiva del Atleti para que los interiores atacaran ese espacio entre central y lateral. En ataque, el Atlético proyectó a Filipe Luis por el carril interior izquierdo. Además, ahora Koke sería parte del doble pivote y Saúl se colocaría como extremo derecho. En el minuto 53, Yannick Carrasco salió del campo para dar entrada a Augusto Fernández, que se colocó en el doble pivote para llevar a Koke al extremo derecho y a Saúl a reposicionarse como extremo izquierdo.

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El Atleti se iba embotellando cada vez más en su propia área, despejando balones debido a las opciones nulas de salir a la contra por la altura del bloque rival, la presión tras pérdida del Barcelona y la gran cantidad de campo que tenían que recorrer los jugadores para llegar al área rival.

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Este gráfico sobre el minuto 60 expresaba perfectamente lo que estaba siendo el partido.

Precisamente en una jugada en la que Suarez bajaba para ofrecer apoya y luego volvía su posición, y tras un montón de combinaciones en la frontal se encontraba a Alves en la banda, que ponía un centro para que Jordi Alba chutara y el rebote pegara en Suárez para que entrara en la portería y pusiera el 1-1. Tras el gol, el Barcelona introdujo cambios, sacando a Rakitic y dando entrada a Rafinha Alcántara.

Ahora, el Atlético subiría un poco más su bloque, pero se seguiría jugando la mayor parte de lo que quedaba de partido en el campo de los rojiblancos, ya que el Barça tenía el dominio total del partido y del balón, además de los espacios. Lo que intentaría hora el Atlético de Madrid sería hacer que el rival perdiese la cabeza con sus duelos agresivos, sus faltas y sus constantes provocaciones a jugadores rivales. En lo táctico, les interesaba más salir a la contra y que el partido se rompiera.

Esto no duró mucho, ya que en el minuto 73 Luis Suárez pondría el 2-1 para los locales tras otro centro lateral de Dani Alves, que estaba siendo indetectable para los jugadores rojiblancos y para Filipe Luis, que estaba más centrado en defender el pasillo interior que al jugador brasileño. Tras el gol, el Atleti sacó del campo a Griezmann y dio entrada a Thomas Partey, que se colocaría como delantero centro. Ahora, el estado físico de los jugadores del Atleti era más crítico que el de los del Barcelona y solamente salían a la contra Thomas y alguno más (Saúl, Augusto...).

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Debido a esto, cuando salían a la contra buscaban forzar alguna falta, algún saque de banda y, si era posible, un córner.

Algo que destacó mucho en todo el partido fue la poca importancia que tenía Messi en el último tercio del Barcelona, ya que estuvo prácticamente todo el partido como una especie de mediapunta y muchas veces fue visto cerca de los centrales y el pivote. Esto proyectaba a Dani Alves en ataque y confundía a Filipe Luis, lo que hizo que Alves pusiera tantos centros desde la derecha y que dos de ellos llevaran a goles culés.

Ya en los últimos minutos, el Cholo dio minutos a Ángel Correa y sacó a un Saúl que se encontraba físicamente destrozado. Thomas se colocó como extremo derecho y Koke volvió a cambiar de lado para colocarse en la izquierda, mientras que el argentino se colocó como delantero.

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