Hubo un tiempo en que España era talento sin traducción. Un equipo que generaba ilusión en cada generación… y decepción en cada torneo. Mundial 2006 incluido. Y entonces, sin hacer ruido, Luis Aragonés se hartó del ruido.
España llegó a Austria con dudas y una idea. Un equipo que aún no sabía que estaba a punto de cambiar el fútbol. Pero que ya intuía que para competir con los mejores, había que ser diferente. Luis Aragonés empezó a forjar el estilo de juego español que posteriormente llevaría a la selección a conseguir sus mayores títulos y su etapa dorada. Pero, antes del Tiki-Taka, estuvo el estilo Luis. Un estilo que iba más allá del fútbol. Un estilo que reunía carácter, compromiso, inteligencia y picardía. El estilo de Luis Aragonés.
Estructura táctica base
España era un equipo que venía de ser la decepción de los últimos Mundiales y Eurocopas, pero Luis sabía que eso no podía seguir así. Por ello, España adoptó un sistema que desde el papel partía como un 4-4-2, pero que variaría mucho cuando el equipo tenía el balón. El 4-4-2 pasaría a una especie de 4-2-2-2 fluido. En este sistema se premiaba el juego interior como característica principal: extremos por dentro, laterales ofensivos, mediocentros creativos… El ejemplo perfecto de este sistema es el mapa de calor de Sofascore en el partido ante Italia (cuartos de final):
El primer nombre que se me viene a la cabeza al hablar del sistema no es el del goleador, o del mejor jugador interior, sino de el ancla que lo sostuvo todo: Marcos Senna. El pivote español era el encargado de equilibrar, bascular y mantener el orden en el sistema de España, tanto en defensa como en ataque. Era el jugador que se mantenía como eje cuando el equipo tenía que superar bloques bajos y el que tenía que ir fuerte y al corte cuando la línea de mediocentros era superada en campo propio.
Pero, el que de verdad deslumbraría en el equipo (y que sería nombrado posteriormente como “mejor jugador del torneo”) fue un tal Xavi Hernández. Él era el que jugaba por dentro, el que combinaba, el que conducía, el que se ofrecía y, principalmente, el que rompía los bloques rivales. Esto era gracias a su juego interior, su asociación con David Silva, Cesc Fábregas, Andrés Iniesta o Santi Cazorla. Xavi era el que alteraba el equipo rival, el que encontraba los espacios que nadie encontraba y el que daba los pases que nadie daba. Era el director de orquesta. Además, era el primero en saltar a la presión sobre un interior rival, siempre que fuera necesario.
Además, tenemos que hablar de David Silva y Andrés Iniesta. Estos dos no eran extremos puros, pero Luis los ponía ahí para encajarlos de alguna manera dentro del sistema del equipo. Estos dos se metían por dentro, casi como mediapuntas. La idea era generar superioridades numéricas en el centro del campo y atacar los espacios entre líneas. Silva e Iniesta eran integrantes de una especie de “caja” que se formaba en el mediocampo junto a Xavi y a Senna, y que aportaban presencia entre líneas y ataque constante de los carriles interiores.
Pero… ¿Cómo actuaba esta España cuando no tenía el balón?
La idea principal era clara: PRESIÓN TRAS PÉRDIDA
Cuando el equipo perdía el balón, especialmente en campo propio, tenía la obligación de saltar agresivamente hacia el balón o hacia el jugador que lo roba. Esto les permitía ralentizar los contragolpes rivales a la perfección. Esta clave les vino especialmente bien cuando se enfrentaban a bloques bajos, tal y como en los dos partidos ante Rusia, ante Italia o el partido ante Suecia. Además, esta sería una seña de identidad que les seguiría hasta 2012.
Ahora, hablemos de cuando esta presión era superada o cuando el equipo rival sacaba el balón. La idea era clara también: el equipo buscaba replegar a un bloque medio en 4-4-2, en el que Torres presionaba a los centrales y Villa cerraba líneas de pase interiores. Esto cerraba mucho el bloque defensivo y obligaba al rival a jugar de lado a lado. A esto se le incluía la altura de la línea defensiva, lo cual suponía una novedad táctica para la época.
Vale, pero… ¿cómo defendieron en la final, teniendo en cuenta que contaban con la lesión de Villa?
Pues… iban a defender igual, pero el equipo adoptaría un 4-1-4-1, con Senna actuando como ancla detrás de los mediocentros. Esto aportaría una solidez en el carril interior y que sería prácticamente imposible para Alemania avanzar por el centro, lo que les obligaba a jugar por las bandas.
Ideas ofensivas clave
Juego interior
Gracias a la gran superioridad numérica en el centro del campo, España contaba con contantes líneas de pase en el carril central y con jugadores que se mueven constantemente entre líneas. Sin embargo, la clave llegó cuando se utilizo a un mediocentro tradicional como…
Falso 9
Cesc Fábregas fue el encargado. Luis Aragonés le posicionaba en las segundas partes como un falso 9: un delantero con suficiente libertad posicional para bajar al mediocampo, generar superioridades, descargar, jugar de espaldas… Este recurso en las segundas partes fue clave en partidos como el de Rusia en semifinales o el de Grecia. Además, esto atraía al central y le hacía saltar lo que abría espacios a la espalda de este para que los pudiera atacar otro jugador (como Güiza en este ejemplo):
El rol de Fernando Torres
Torres se complementaba a la perfección con David Villa. Uno fijaba centrales, otro tenía más movilidad. Uno era la referencia arriba, el otro creaba sus goles. Villa era el delantero con movilidad que obligaba a un central a estar a su lado en todo momento. El que creaba espacios y los destruía con desmarques. Sin embargo, Torres era el que trabajaba sucio. El que entraba al primer palo. El que atacaba el carril interior. El que fijaba a centrales. Ese era Torres, y la jugada perfecta tuvo que llegar precisamente en el momento perfecto: la final.
Gol de Torres en la final de la Euro
Laterales generando la amplitud
Sergio Ramos y Joan Capdevila fueron los responsables de mantener la amplitud del equipo en todo momento, especialmente Ramos. Ya que los extremos no eran “extremos tradicionales”, sino que se metían por dentro para generar esas superioridades de las que ya hemos hablado, los laterales tenían toda la banda para ellos, lo que les permitía asociarse, centrar, atacar la profundidad… Sin embargo, esto se convirtió en una desventaja a la que iban pasando los partidos, ya que el espacio que dejaban a su espalda era atacado por los rivales a la contra.
Para finalizar… LA JUGADA
La jugada que resume el estilo de juego del equipo. En este caso, llegó en el minuto 49, en el partido de semifinales ante Rusia. Este gol de Xavi abría la lata de un partido que se les estaba complicando a los españoles durante la primera parte. La jugada reúne todo: extremos por dentro, jugadores entre líneas, llegada desde segunda línea, laterales ofensivos, carriles interiores…
En conclusión, este estilo de juego fue el inicio de una etapa dorada. La etapa de uno de los mejores equipos de la historia. Analizando los partidos, me di cuenta de que esa selección española tenía algo distinto. Pienso sinceramente que la Eurocopa de 2008 tuvo más mérito que la de 2012 e incluso que el Mundial 2010, pero eso ya lo veremos en futuros Retro Análisis.










