Un día más en la oficina para Mikel Merino.
El jugador del Arsenal volvió a marcar en el momento decisivo e hizo que España clasificara a las semifinales del Mundial.
Por el camino, España se deja a una Bélgica que, a pesar de que el resultado fue parejo hasta el gol de Merino, no dejó sensación de competitividad, especialmente en la primera parte.
Si ya en octavos tocó despedirse de Cristiano Ronaldo, anoche también España tuvo sus víctimas. La generación de oro de Bélgica se desplomó por completo. Jugadores que habían vivido ese tercer puesto en el Mundial de 2018, de la talla de Kevin de Bruyne, Lukaku, Courtois… seguramente se despidan de los mundiales.
Para llorar ya vendremos otro día, hoy toca profundizar un poco más y, como siempre, preguntarnos el por qué de la victoria española.
1. El enfoque de Luis de la Fuente
El seleccionador español tocó varias cosas que hicieron este partido algo diferente con respecto a los anteriores. Todo el mundo sabe que España es una selección a la que le gusta mucho masticar los ataques y buscar el espacio con mucha calma, controlando el ritmo del balón y del partido.
Sin embargo, el enfoque que le dio Luis de la Fuente al partido de ayer fue algo distinto. Dio la sensación de que España se vio mucho más vertical que en anteriores encuentros. Buscó mucho más la profundidad con balones directos, Rodri estuvo mucho más activo a la hora de romper líneas, los desmarques de ruptura eran más profundos…
Para esto, ayer fue vital la figura de Rodri:
El jugador del Manchester City estuvo increíble a la hora de romper líneas. Si bien en la fase de grupos no estuvo muy fino en estos aspectos (personalmente dijimos en el pódcast que era un jugador con una tendencia algo exagerada de jugar horizontal), en las eliminatorias hemos visto al Rodri más efectivo.
Con los datos de Live Match Analysis, podemos observar el peso que tuvieron tanto Rodri como Cubarsí en el partido:
Y destaco a Pau Cubarsí porque, de nuevo, hizo un partidazo con balón. No hizo el partido perfecto (si no hubiese salido en la foto del gol de Bélgica probablemente sí), pero la realidad es que Pau Cubarsí en un central con un dominio de balón increíble.
Es el jugador perfecto para romper bloques cerrados, ya que es un perfil que filtra pases muy bien. Además de esto, fue una de las llaves a la victoria de España, pues el disparo que despeja mal Lammens para el gol de Merino es suyo.

2. El principal cambio que planteó España con respecto al partido ante Portugal
Aquí no me voy a enrollar mucho, ya que es un concepto bastante sencillo pero que yo creo que fue la principal clave del partido de España ayer. Si bien en el análisis del partido contra Portugal dijimos que a los interiores de España les costaba bastante girarse al recibir y conducir, en este encuentro fue todo lo contrario.
En cuartos, pero con muchas dudas
España acaba de ganarle a Portugal y se ha clasificado a los cuartos de final del Mundial 2026.
Aunque creo que la fase con balón no cambio tanto con respecto a ese partido, la clave que rompió el partido a favor de España fueron esos giros entre líneas que hacía principalmente Dani Olmo, o esas conducciones hacia dentro que hacía Lamine Yamal.
Ambos estuvieron bastante bien en el partido (Olmo mejor, para mi gusto), pero individualmente le aportaron muchísimo al equipo, con conducciones en esas zonas y, en el caso de Lamine, algunos disparos.
3. Los roles con balón
Es cierto que el equipo no cambió mucho con respecto al anterior partido en este apartado, pero sí que es verdad que vimos a una España mucho más segura en sus movimientos en campo rival.
Salvando el caso de Pedro Porro (que se mantuvo algo más discreto tras el primer gol debido a que tenía un puñal como Doku amenazando a sus espaldas), creo que el equipo estuvo más cómodo y se vio mucho más activo a la hora de atacar la profundidad (al final, la fina línea que dice si España ha hecho un buen o un mal partido).
¿Cómo planteó Luis de la Fuente este partido desde lo estructural?
Vamos a ver el mapa de pases:
La principal novedad en el once fue la entrada de Fabián Ruiz por Pedri. El jugador andaluz le dio mucho brillo al equipo con balón, asumiendo un rol muy similar al de Pedri cuando está en el césped pero con más llegada desde segunda línea.
Como ya dije en su día, creo que Fabián es uno de los mediocampistas con más olfato goleador de las cinco grandes ligas. Ya se vio en el Mundial de Clubes o en la Champions, y anoche también fue decisivo en el marcador abriendo la lata para España.
Una de las claves para que España se viese mucho más cómoda fue la banda izquierda. Esa combinación Marc Cucurella-Alex Baena funcionó de nuevo en el partido de ayer. Esto se debió al rol de Baena.
El jugador del Atlético estuvo involucrado muchas veces en un juego más interior, a menudo siendo la principal amenaza al espacio gracias a los arrastres de Mikel Oyarzabal, tal y como podemos ver en la siguiente imagen:
Esto le dejaba toda la banda libre a Marc Cucurella, que era capaz de colocar centros (todos rasos, ya que Luis sabía que por arriba era muy difícil ganar duelos) y generar ventajas en ataque para España.
Por último, ya habiendo tocado los roles de Olmo y Oyarzabal, quería hablar del partido de Lamine Yamal. La FIFA le otorgó el premio al mejor jugador del partido, pero sinceramente no creo que lo mereciese. A menudo le vimos pegado a la línea de cal, buscando siempre el 1v1 y pocas veces encontrándolo (los rivales ya saben que mínimo debe tener dos marcas encima).
Su partido fue bastante mejor que frente a Portugal, pero seguimos sin ver la mejor versión del futbolista del Barcelona y creo que eso es clave. Mucha gente se preguntará por qué digo esto, si en realidad Lamine hizo un buen partido y generó mucho peligro desde su desborde. Cuando lo conseguía sí. Eso se traduce 4 regates efectivos. Pero también hay que ver la otra cara de la moneda:
Una vez que España le hace llegar el balón (una de las prioridades del equipo), Lamine depende mucho de su rendimiento individual y, por tanto, España también. Un jugador que toca el balón 74 veces en el partido debe ser influyente para su equipo.
Cuando conseguía desbordar o conducir para dentro como hemos destacado antes, era una gozada, pero también tuvo 23 pérdidas de balón. Se dice pronto.
Para las semifinales contra Francia, necesitamos al mejor Lamine Yamal. El de esas semifinales de la Eurocopa. El que marcó ese golazo. El que era diferencial en todos los sentidos.
4. El aporte de Ferrán y el cambio en la banda izquierda
Por último, quería destacar cómo se movió el equipo con la entrada de Ferrán y ese cambio estructural en la banda izquierda. Esta tuvo dos fases: la primera, cuando Oyarzabal todavía estaba sobre el césped, y la segunda, con la entrada de Nico Williams.
1. Ferrán + Oyarzabal y el triángulo interior
Con la entrada de Ferrán Torres por Baena, el equipo empezó a crear mucho más por dentro. Cuando Baena estaba en el campo, normalmente se metía algo por dentro y atacaba la profundidad, tal y como hemos victo antes. Sin embargo, Ferrán tomaría un rol algo distinto, ya que no son perfiles similares.
En cambio, Ferrán se metería como un doble punta, junto a Mikel Oyarzabal y tratando de fijar a ambos centrales de Bélgica. Esto permitiría generar un espacio entre líneas que aprovecharía Dani Olmo. Además, Cucurella tendría toda la banda para el solo, lo que haría que Pedri se mantuviese más alerta en caso de una posible pérdida.
De ahí nace el “triángulo interior”:
Este triángulo tendría una única función: romper por completo la defensa de Bélgica. Con tres jugadores por dentro atacando a una pareja de centrales sin ayudas en los costados (ambos laterales estaban fijados por Cucurella y Lamine), este trío podría rotar y, mediante arrastres y movimientos de apoyo, siempre habría un hombre libre listo para atacar un espacio que otro central cediese.
Si Ferrán arrastraba al suyo y Oyarzabal fijaba en el otro perfil, Olmo sería libre de atacar la espalda del arrastre de Ferrán.
2. La modificación con la entrada de Nico Williams
Naturalmente, Nico Williams es un extremo que se encuentra más cómodo pegado a banda, fiel a su estilo de 1v1. Con su entrada por Oyarzabal, el triángulo se modificó un poco, pero siguió siendo igual de peligroso.
El principal cambio vendría en el papel de Cucurella, que ahora en vez de tener toda la banda para él se vendría por dentro, atacando el pasillo interior entre central y lateral. Como el lateral estaba atento de Nico en la amplitud, sería el central belga el obligado a seguirle, por lo que Ferrán quedaría 1v1 frente al otro central y con mucho espacio para atacar.
Además, Merino entraría por Olmo. Un perfil mucho más de llegada, que se mantendría al acecho a la altura del mediocampo rival y que trataría de pescar alguna si era posible. Lo fue.
España se mejoró a si misma y aprendió de sus errores contra Portugal para ganarle a Bélgica en un partido agónico. El equipo ibérico fue mejor durante la mayor parte del encuentro y, al final, volvió a marcar el de siempre, el decisivo.
Vimos a una España mucho más pragmática, ofensiva y vertical que frente a Portugal, y eso se notó en el juego y, finalmente en el resultado. Como ya dijo Merino cuando marcó el otro día “Viva San Fermín”, pero también “Viva Mikel Merino”.
Nos vemos en el siguiente! 🫂


















